Tomares ballus, cardenillo

 

 Tomares ballus, cardenillo

Tomares ballus macho

 Tomares ballus, cardenillo

Tomares ballus, mariposa cardenillo. Hembra.

Esta pequeña mariposilla de entre dos y tres centímetros, es de los primeros licénidos en aparecer. Desde primeros de marzo puede verse si las temperaturas lo permiten. Tomares ballus o mariposa cardenillo también es de las primeras en desaparecer, ya que a finales de abril dejamos de disfrutarla.

Tomares ballus tiene un vuelo nervioso y suele posarse en zonas poco propicias para la fotografía, normalmente a ras de suelo y semiescondida entre las hierbas. Es una mariposa que posee una gran resistencia al frío. Para conseguir la temperatura idónea para volar, busca la forma de calentarse en las primeras horas de la mañana. Se ha observado como los adultos de Tomares ballus permanecen casi tumbados para recibir los primeros rayos del sol hasta conseguir moverse.  Después, van moviéndose y adaptando su postura para captar todo el calor posible. Después de recibir la insolación necesaria y haberse termorregulado, consiguen estar en condiciones de volar.

La mariposa cardenillo se distribuye por toda la Península Ibérica con excepción del noroeste y el tercio norte. Habita también en  el norte de África y en  la costa mediterránea francesa.

Los machos de Tomares ballus son muy inquietos. Su carácter territorial les hace pasar gran parte del día posados de forma estratégica en ramas y flores a ras de suelo, siempre atentos al paso de otros individuos para expulsarlos de su territorio.

Las orugas, que practican el canibalismo, se alimentan de diferentes especies de alfalfa silvestre  Medicago sp. En el área del pie de monte de la Sierra de Guadarrama lo hacen fundamentalmente de trébol Trifolium sp.  Algunos autores opinan que como ocurre con otras especies de licénidos, las orugas de Tomares ballus pueden ser atendidas por hormigas, o lo que es lo mismo, practican la mirmecofilia. Las hormigas las introducen en sus hormigueros a cambio de obtener una secreción azucarada, a la vez que la oruga consigue la protección invernal necesaria y el refugio adecuado para pupar. Otros autores consideran que las orugas de la mariposa cardenillo hibernan y crisalidan habitualmente entre la vegetación del suelo.