Clytus arietis, escarabajo avispa

Clytus arietis Clytus arietis, escarabajo avispa

Clytus arietis

Clytus arietis, escarabajo avispa, pertenece a la familia de los cerambícidos –Cerambicidae- o escarabajos longicornes.

Los cerambícidos, con más de 25.000 especies distribuidas por todo el mundo, se caracterizan por sus largas antenas y porque sus larvas se alimentan de la madera de los árboles, motivo por el que muchos de ellos son considerados una plaga.

Las larvas de Clytus arietis también se desarrollan en el interior de los troncos de los árboles, robles y hayas, principalmente. Sin embargo, no puede considerarse una plaga, ya que sus efectos no son muy dañinos, puesto que no son excesivamente abundantes y muchas veces utilizan madera muerta o árboles viejos y enfermos.

Los adultos surgen en primavera, los podemos ver en zonas boscosas donde abunden sus plantas hospedadoras: robledales, melojares y hayedos. La hembra pone sus huevos sobre la corteza y las larvas rápidamente se introducen bajo la misma. Poco a poco irán excavando galerías en las que se alimentarán y desarrollarán durante casi dos años hasta alcanzar la madurez, momento en el que saldrán al exterior convertidas en adultos.

Clytus arietis, escarabajo avispa se distribuye por toda la Península Ibérica, en aquellos lugares donde se den las condiciones forestales para su desarrollo. Lo podemos ver entre mayo y comienzos de agosto. Mide entre 8 mm y 1,5 cm.

Sus llamativos colores amarillos y negros y su aspecto, similar al de una avispa, tienen como finalidad confundir a sus depredadores y evitar ser atacado. Por si ello no fuera suficiente, Clytus arietis, escarabajo avispa, se desplaza con rapidez a la vez que mueve las antenas, tal como lo hacen las avispas. Al volar también produce un sonoro zumbido que incrementa aún más la confusión. En definitiva, todo un arsenal de engaños el que posee este llamativo e inofensivo coleóptero. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS