Iris pseudacorus, lirio amarillo

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Iris pseudacorus, lirio amarillo, lirio de agua

Iris pseudacorus, lirio amarillo o Limniris pseudacorus, es una planta rizomatosa perteneciente a la familia de las iridáceas –Iridaceae-, que crece en zonas próximas al agua, incluso encharcadas.

Se distribuye por casi toda la península Ibérica y Baleares, aunque es más escaso en el sureste peninsular. Sus vistosas flores amarillas lo hacen inconfundible y muy popular. Hasta cuarenta nombres comunes recibe en castellano, casi todos ellos relacionados con su naturaleza silvestre y su relación con el agua -lirio de agua, lirio de la marisma, lirio de los pantanos o lirio espadañal son algunos de sus nombres-. Lo mismo cabe decir en otras lenguas como el catalán, gallego o euskera, en las que existen muchas denominaciones para referirse a esta planta.

Iris pseudacorus prospera hasta los 1.250 metros de altitud en los bordes de ríos, aguas remansadas, acequias, lagos y zonas pantanosas. También en trampales, en suelos anegados temporalmente, espadañales y carrizales. Prefiere los suelos bien nitrogenados de zonas montanas. Florece entre los meses de abril y julio, aunque según la zona geográfica puede hacerlo en marzo. El rizoma mide entre 2 y 3 cm, es de forma aplanada, y del mismo parten numerosas raíces flexibles. Los tallos, de los que surgen las vistosas flores, crecen entre 70 y 130 cm de altura.

El rizoma se ha empleado como astringente, emenagogo y para combatir el dolor de muelas. Sin embargo, es venenoso, por lo que no es aconsejable su uso. Además, no es una planta muy abundante, por lo que destruir su rizoma o recolectar sus flores puede suponer un peligro para su supervivencia.

Actualmente, los estudios científicos y taxonómicos consideran que esta planta pertenece al género Limniris, motivo por el que en muchos textos veremos que en vez de Iris pseudacorus figura Limniris pseudacorus.

En la Sierra de Guadarrama, Iris pseudacorus se puede encontrar  en zonas húmedas, trampales, cerca de ríos y acequias, aunque no es muy común. El suelo, temporalmente anegado, de algunos puntos del Valle del Lozoya, permite que crezca formando hermosos grupos. Disfrutemos de ellos sin recolectar la planta. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS