Misumena vatia

Misumena vatia Misumena vatia

Misumena vatia

Misumena vatia es una araña perteneciente a la familia Thomisidae,  las denominadas arañas cangrejo.

Al igual que otros congéneres, Misumena vatia posee la cualidad de la homocromía, es decir, es capaz de adaptar su color al lugar donde se encuentra  para capturar los insectos que forman parte de su dieta. Los colores adoptados pueden ser el amarillo y el blanco, principalmente. El cambio de color tarda, aproximadamente, dos días en hacerse efectivo.

Para dar caza a sus presas no prepara las típicas telas de araña. Su técnica consiste en la captura al acecho, para lo cual espera con sus patas delanteras extendidas y dispuestas, hasta que una víctima se ponga a su alcance. Precisamente su aspecto, sus movimientos –puede caminar de lado- y la postura, similares a los de un cangrejo, determinan el nombre común de este género como arañas cangrejo.

Después de atrapar a su presa, Misumena vatia clava sus venenosos quelíceros en la misma, provocándole la muerte. Al mismo tiempo, la toxina ablanda los tejidos corporales de la víctima, lo que permite a la araña absorberlos como si fueran un sorbete.

Las hembras miden entre 6 mm y 1 cm, mientras que los machos no suelen pasar de los 4 mm, lo cual les pone en serio peligro ante la poderosa hembra, que les dobla en tamaño.

La puesta de Misumena vatia se lleva a cabo durante la primavera. Las hembras utilizan la seda, ahora sí, para colgar los huevos de una especie de saco, el cual vigilan hasta que nacen las crías. Finalizado el ciclo reproductivo, nuestra protagonista muere. Serán los recién nacidos los que se encarguen de continuar perpetuando la especie. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS