El molino de papel de El Paular y El Quijote 

Portada de la primera edición del Quijote El molino de papel de El Paular y El Quijote 

Portada de la primera edición de El Quijote

EL MOLINO DE PAPEL DE  EL PAULAR Y EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE. El valle del Lozoya no solamente atesora riqueza paisajística y natural. Un paseo por los alrededores del Monasterio de El Paular puede proporcionarnos, además, la intensa satisfacción de conocer fragmentos desconocidos de nuestra historia, como la del molino de papel de El Paular,  donde se fabricó el soporte para la más conocida obra literaria de la lengua castellana.

Las aguas del río Lozoya, en esta zona de su curso alto, propiciaron un entramado hidráulico para mover molinos, fraguas, aserraderos y batanes que los monjes cartujos controlaron durante siglos. Hay documentos que atestiguan la existencia de este molino con anterioridad a 1396, fecha en que los monjes lo adquirieron a un vecino de Alameda del Valle. La finalidad de la compra era usarlo como aserradero para obtener las vigas y demás madera necesaria para las obras de la cartuja.

Posteriormente, el molino destinado a aserradero se convirtió en molino de papel. Parece que en ello influyeron los monjes catalanes que llegaron a El Paular, procedentes de la cartuja de Scala Dei de Tarragona, que era un centro neurálgico de la industria papelera catalana durante la Edad Media.

Durante el s.XVII, el molino de papel de El Paular adquirió prestigio, hasta el punto de convertirse en el más afamado e importante de Castilla. El papel que allí se fabricaba y que de allí salía se vendía en Madrid, en la llamada Lonja de las Cuatro Calles.

En 1605 se imprimió en los talleres de la calle Atocha de Madrid,  propiedad del impresor Juan de la Cuesta, el libro cuya portada decía:

EL INGENIOSO HIDALGO DON QVIXOTE DE LA MANCHA

Compuesto por Miguel de Cervantes Saavedra

DIRIGIDO AL DVQVE DE BEJAR, Marques de Gibraleon, Conde de Benalcaçar, y Bañares, Vizconde la Puebla de Alcozer, Señor de las Villas de Capilla, Curiel y Burguillos.

Año, 1605.

CON PRIVILEGIO, EN MADRID Por Juan de la Cuesta

Vendese en casa de Francisco de Robles, librero del Rey ntro señor.

Para esta primera edición de El Quijote no se empleó un papel de mucha calidad, tal vez no se consideraba que la obra fuera a ser relevante, ni que de ella se fueran a vender muchos ejemplares. Además, se trató de una edición con bastantes erratas.

La procedencia del papel se confirma con la presencia en el libro de la filigrana o anagrama del molino de El Paular y el símbolo de los cartujos. Además, tanto el impresor Juan de la Cuesta, como el librero Francisco de Robles eran clientes habituales de los cartujos.

El molino de papel de El Paular o Molino de los Batanes funcionó hasta el año 1928, cuando se convirtió en internado para señoritas bajo el nombre de Colegio San Benito. Actualmente, ni es molino, ni es colegio, simplemente está en ruinas, sin una miserable indicación de lo que fue, algo común a muchos legados de nuestra historia. Habrá que seguir esperando y soñando en que nuestras administraciones hagan algo al respecto, aunque hay que ser “quijote” para confiar en que ello ocurra. © ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS.(SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, PODRÁS DISFRUTAR DE MUCHOS MÁS CON AMPLIOS CONTENIDOS EN NUESTRO LIBRO “101 CURIOSIDADES DE LA HISTORIA DE LA SIERRA DE GUADARRAMA QUE NO TE PUEDES PERDER”).

Miguel de Cervantes Saavedra El molino de papel de El Paular y El Quijote 

Miguel de Cervantes y Saavedra (1547-1615) Jauregui y Aguilar, Juan de (c.1566-1641); Real Academia de la Historia, Madrid