Convolvulus arvensis, correhuela

Convolvulus arvensis Convolvulus arvensis, correhuela

Convolvulus arvensis

Una de las malas hierbas más resistentes y pertinaces es Convolvulus arvensis, correhuela, resistente a herbicidas y capaz de regenerarse desde su estructura subterránea.

Convolvulus arvensis, conocida entre otros muchos nombres como correhuela, corregüela, campanilla o marañuela, pertenece a la familia de las convolvuláceasConvolvulaceae-. Está distribuida por todas las regiones de clima templado del mundo donde se den las condiciones de buena luminosidad que necesita para crecer.

El nombre Convolvulus arvensis deriva del latín “convolvo” que significa girar sobre sí mismo. El apelativo “arvensis” se refiere a arvense, o lo que es lo mismo, relativo a campos de cultivo. Como consecuencia de su nombre podemos extraer las características de su comportamiento. Se trata de una mala hierba que crece, entre otros lugares,  en campos de cultivo, y que al desarrollarse se enrolla sobre sí misma. Este mecanismo permite a la correhuela enredarse y trepar sobre otras plantas sin necesidad de usar zarcillos como hacen las plantas trepadoras.

La raíces y estolones de la correhuela pueden alcanzar los 2 metros de profundidad, por lo que resulta prácticamente imposible arrancarla de cuajo sin romperla. De los fragmentos rotos surgen nuevas plantas, así que tratar de arrancarla es ayudarla a desarrollarse con más vigor y con nuevas plántulas. Por si fuera poco, es resistente a la mayoría de los herbicidas que no son del todo eficaces con ella.

Como planta medicinal se conocen de Convolvulus arvensis propiedades laxantes y purgantes, además de ciertas facultades hipotensoras.

En la Península Ibérica la correhuela se distribuye ampliamente en campos de cultivo, huertos, bordes de camino y  jardines con buena insolación. Las flores en forma de campanilla aparecen incesantemente desde mayo hasta entrado el otoño. Los tallos rastreros de Convolvulus arvensis se enredan por todas las plantas que encuentran a su alrededor trepando por ellas, por lo que llegan a ocultarlas de la luz, además de privarles de sus nutrientes. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Convolvulus arvensis correhuela Convolvulus arvensis, correhuela

Convolvulus arvensis, correhuela