Archive / MALVÁCEAS

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Abutilon theophrasti, abutilon

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Cápsula con semillas. Abutilon theophrasti.

Abutilon theophrasti, abutilonmalva asiática,  yute de China o soja borde, como también se denomina vulgarmente a esta herbácea perteneciente a la familia de las malváceas, es una planta alóctona invasora.

Abutilon theophrasti es originaria de China. Allí se empleaba 2000 años antes de Cristo para la obtención de fibra textil con la que elaborar sacos y cordeles. Es una planta muy fibrosa de características similares al yute Corchorus capsularis, otra malvácea extendida por la misma región asiática, y que es junto al algodón, la fibra textil más empleada mundialmente.

La introducción en España de Abutilon theophrasti se produjo en los años 80 a través de Cataluña y Aragón, con la importación desde Estados Unidos de semillas de maíz y soja para la alimentación del ganado porcino. Entre esas semillas llegaron algunas de esta  planta que había llegado al país norteamericano desde China para ser explotada como recurso textil. Cuando los norteamericanos concluyeron que la planta no era todo lo rentable que crían, ya era tarde. Abutilon theophrasti había prosperado por su cuenta en los campos de maíz, soja y algodón siendo casi imposible de erradicar.

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Flor y cápsula en formación. Abutilon theophrasti.

Además de su facilidad para propagarse por medio de semillas, Abutilon theophrasti es capaz de resistir a la mayoría de los herbicidas conocidos, es más, algunos hasta favorecen su crecimiento. Hoy día la podemos encontrar principalmente en Cataluña y Aragón – Huesca y Zaragoza -, y de forma dispersa a lo largo de la geografía ibérica, y en Baleares –Mallorca-. Por ahora, el mayor problema que causa esta planta es de índole económico, como mala hierba en los cultivos de algodón y maíz. De momento no se ha establecido definitivamente fuera de los ámbitos agrícolas, pero empieza a hacerlo, y dada su capacidad para reproducirse, ello sí que puede resultar un grave perjuicio a los ecosistemas, especialmente ribereños, que es donde mejor se propaga.

En la rampa serrana de la Sierra de Guadarrama no es abundante, pero ocasionalmente se encuentran pequeños núcleos, siempre cerca de granjas y explotaciones agrícolas o ganaderas, normalmente alrededor de corrientes de agua que atraviesan dichas explotaciones. Alcanza casi un metro y medio de altura, posee unas hermosas hojas redondeadas y flores amarillas. Las semillas se encuentran contenidas en unas cápsulas que flotan perfectamente transportando su contenido de un lugar a otro. Además de su resistencia, las semillas de Abutilon theophrasti mantienen su capacidad reproductiva durante más de 50 años. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

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Abutilon theophrasti.

Malva sylvestris (Malva)

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Malva sylvestris.

 

La popular malva tiene en nuestra Sierra una importante representación de especies: Malva neglecta, Malva nicaensis, Malva parviflora, Malva sylvestris y Malva tournefortiana, entre otras, que son difíciles de distinguir. Se diferencian por pequeños detalles como el tamaño distinto de la flor o la altura de la planta.

La malva está asociada a terrenos nitrificados, frecuentados por animales domésticos, dehesas boyales, corrales…, en definitiva, lugares bien abonados. No en vano, lo de “criar malvas” es una buena, aunque tosca expresión, de algo tan natural como proporcionar alimento al suelo cuando morimos, alimento que las malvas agradecen.

Desde el punto de vista del uso humano, la flor de la malva se ha empleado en infusión para curar catarros. También las hojas tenían uso. Se cocían y envueltas en un paño se aplicaban sobre heridas y picaduras. En algunos pueblos serranos se dice “si te curas con malvas, mal vas”, de lo que se deduce poca eficacia sanadora. También los frutos, aún verdes, que coexisten en la planta con las flores, se consumían crudos y se les llamaba “panecitos”. También es comentario popular en algunas zonas serranas que su sabor es tan suave que no saben a nada… Mejor disfrutar de su belleza, esa es indiscutible. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO  para GUADARRAMISTAS

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