Tag Archives: Enallagma cyathigerum

Enallagma cyathigerum

 

cc3b3pula de e cyathigerum1 680x1024 Enallagma cyathigerum

Cópula de Enallagma cyathigerum.

Enallagma cyathigerum. Esta especie de caballito del diablo vuela entre los meses de mayo y septiembre. No es muy exigente con la calidad de agua por lo que la podemos ver tanto en aguas corrientes como estancadas. Necesita vegetación en las orillas, pero en cambio no necesita una abundante vegetación acuática como otras especies. Mide entre 3 y 3,5 cm de longitud.

Los machos inmaduros de Enallagma cyathigerum tienen una coloración muy diferente a la de los adultos, ya que son de color pardo anaranjado con algunos tonos violáceos.

Una de las cosas más curiosas es la forma en que le hembra pone los huevos. Se lleva a cabo en tándem, la hembra se sumerge completamente en el agua para poner los huevos  en la vegetación acuática. Mientras, el macho la sujeta desde fuera del agua observando atentamente cualquier peligro, para en su caso alzar el vuelo y llevarse a la hembra a otro lugar más seguro.

Enallagma cyathigerum es una especie extendida por toda la Península aunque no es muy abundante, si bien no se teme por su supervivencia dada su capacidad para adaptarse a todo tipo de aguas, incluso aquellas que no presentan las mejores condiciones de limpieza. Se la encuentra hasta los 2.000 metros de altitud.  En Europa se distribuye de forma amplia, alcanza latitudes muy septentrionales cercanas al círculo polar ártico. Es una especie en expansión. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

TERCERA SEMANA DE MAYO 2010


 TERCERA SEMANA DE MAYO 2010

Cópula de odonatos

Los odonatos –grandes libélulas y delgaditos caballitos del diablo- son seres fascinantes. Todo en su vida resulta exagerado y extremo. Se puede decir que viven siempre en el filo de la navaja o al límite de lo imposible.

Durante toda su existencia son carnívoros. En su estado larvario viven a veces durante años en el agua devorando a casi todos los seres de la charca que se cruzan en su camino, incluso larvas de otros odonatos, ya que existe la depredación en esta especie.

Cuando llega el momento de salir al exterior vuelven a estar en peligro, ya que la larva trepa por la noche a una hierba o junco y muda su exoesqueleto -equivalente a nuestra piel-. Después debe esperar a que tanto sus alas como su nueva coraza se endurezcan para echar a volar. En el transcurso de este cambio pueden ser atacados por infinidad de enemigos, y a veces el proceso no se desarrolla correctamente y terminan con deformaciones en alas y cuerpo que les impiden vivir mucho tiempo.

anax imperator TERCERA SEMANA DE MAYO 2010

Anax imperator

En la fase adulta son extraordinarios voladores. Se paran en el aire, suben, bajan y hacen todo tipo de piruetas, inimaginables en cualquier aeronave creada por el hombre. Sus ojos compuestos de “omatidios” actúan como si se tratasen de un entramado de televisores que les permiten captar el movimiento por encima de ellos o por debajo. Su boca es fuerte y se extiende y abre para engullir a sus presas, a las que devora en el aire o posado, si son demasiado grandes.

Patrullan las charcas en busca de alimento, y también lo hacen para expulsar a los rivales en un incesante ir y venir siempre en alerta. Por si fuera poco, hasta en las tareas amorosas son extremos. El macho captura al vuelo a la hembra sujetándola por detrás de la cabeza con unas pinzas que posee al final del abdomen e inmediatamente finalizada la cópula se apresuran para depositar los huevos. A  veces el macho sujeta a la hembra y vigila mientras ella pone los huevos dejándolos caer desde el aire. Durante la cópula, otros machos tratan de interrumpir para ocupar el lugar del macho expulsado, causando daños, a veces irreparables, a la hembra.

Con la esperanza de observar a los primeros odonatos de la primavera, investigué alrededor de las charcas que se forman en las turberas de montaña. Allí solamente pude ver algunos ejemplares de Pyrrhosoma nymphula, un precioso caballito del diablo de color rojo bastante frecuente al comienzo de la temporada. Desde mediados de junio hasta finales de agosto será el momento de los odonatos de montaña.  Más abajo en las orillas de uno de los embalses que abastecen a Madrid, con temperaturas más altas que las de la turbera, aparecieron: la libélula emperador Anax imperator, Enallagma cyathigerum, Orthetrum cancellatum e Ischnura graellsii.

 TERCERA SEMANA DE MAYO 2010

Pyrrhosoma nymphula

 TERCERA SEMANA DE MAYO 2010

Enallagma cyathigerum

Otra cosa fascinante de los odonatos es que machos y hembras de la misma especie tienen diferentes colores, y además van cambiando esos colores y hasta el aspecto según el momento de la vida en que se encuentren.

Cuidemos a nuestros odonatos no contaminando o ensuciando arroyos, charcas, embalses o estanques. La Sierra de Guadarrama, y en general la Comunidad de Madrid, son un lugar ideal para observarlos, ya que nuestra situación geográfica permite ver especies propias del norte y también del sur. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

 TERCERA SEMANA DE MAYO 2010

Ischnura graellsii

 TERCERA SEMANA DE MAYO 2010

Orthetrum cancellatum hembra

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: