Tag Archives: fauna africana

Pontia glauconome

Pontia glauconome Pontia glauconome

Pontia glauconome

Pontia glauconome pertenece a la familia de los piéridos y se distribuye por zonas semidesérticas de África, Oriente Medio y sur de Asia, hasta Afganistán y Pakistán.

Los adultos vuelan entre los meses de marzo y octubre en varias generaciones anuales, con diferencias morfológicas entre los ejemplares de cada una de las generaciones.

Pontia glauconome mide unos 5 cm de envergadura alar y su aspecto es similar al de sus parientes ibéricas Pontia daplidice y Pontia callidice. Su color blanco refleja la intensa luz siempre presente en las zonas en las que habita.

Conocida vulgarmente como Blanca del desierto, Pontia glauconome vive en zonas desérticas o semidesérticas con escasa vegetación, en laderas cálidas y pedregosas con fuerte insolación. Su vuelo es rápido y directo, posándose ocasional y brevemente para libar de las flores que encuentra en su camino. Las orugas se alimentan de crucíferas del género Zilla o Erucastrum, propias de su entono. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS.

Dendroaspis polylepis, mamba negra

Dendroaspis polylepis mamba negra copia 1024x784 Dendroaspis polylepis, mamba negra

Dendroaspis polylepis, mamba negra 

Dendroaspis polylepis, mamba negra. Pertenece a la familia Elapidae, que comprende serpientes muy venenosas de las zonas tropicales y subtropicales del planeta como los taipanes, las cobras, las serpientes coral y otras especies de mambas.

El veneno de la mamba negra es muy activo, 15 mg matan a una persona adulta y en una sola mordedura puede inocular entre 100 y 400 mg. Además, si se considera en peligro lanzará sucesivos y rápidos ataques inoculando en cada uno de ellos altas dosis de veneno. Sus colmillos curvados, de unos 7 mm, son ligeramente móviles, algo que les otorga mayor facilidad y destreza a la hora de atacar a sus presas.

Los efectos del veneno sobre el ser humano son letales. Tras la mordedura de una mamba negra que haya inoculado su potente toxina, la muerte es prácticamente inevitable, especialmente si afecta a zonas altas del cuerpo. En un período de media hora se sucede la sequedad de boca, parálisis que impide abrir los ojos y mover la lengua, sudoración, salivación, nauseas, mareos, diarreas, inmovilización muscular y cierre del diafragma que impide la respiración y provoca el fallecimiento. Los antídotos deben suministrarse rapidísimamente en grandes dosis, y aún así, suele ser necesaria la respiración asistida. Como cabe esperar, si la mordedura se produce en medio de la sabana, sin un centro sanitario cercano, no hay tiempo de reacción.

Dendroaspis polylepis mide entre 2 y 3 metros de longitud. Es una de las serpientes venenosas más grandes del mundo. El calificativo “negra”, que se aplica a esta especie de mamba, proviene del color oscuro del interior de su boca, ya que su piel es de colores verdosos o grisáceos. Alcanza velocidades superiores a los 15 km por hora, algo que utiliza para huir, ya que solamente ataca si lo necesita para alimentarse o para defenderse.

Se alimenta de roedores, aves y otros reptiles. Habita en la región subsahariana, entre otros países en Etiopía, Somalia, Zambia, Uganda, Tanzania, Mozambique, Zimbawe, Kenia o Namibia. Prefiere las zonas arbustivas de sabana, donde se cobija en grietas, fisuras en la roca o en la tierra, madrigueras de otros animales o huecos de árboles. También encuentra refugio en zonas costeras o en las cercanías a zonas húmedas, siempre que no estén muy cubiertas de vegetación. Es capaz de nadar sin dificultad y trepar a los árboles.

No cabe duda del peligro que encierra su mordedura, sin embargo, como la mayoría de los animales, procura alejarse de la presencia humana. Sus agudos sentidos permiten a la mamba negra, Dendroaspis polylepis, huir con rapidez o permanecer oculta en su refugio. No es fácil pisarla o toparse con ella si no se la busca, algo que sin duda hay que agradecer a este imponente animal, la serpiente más venenosa de África. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Mamba negra Dendroaspis polylepis by Bill Love 1 copia 726x1024 Dendroaspis polylepis, mamba negra

Mamba negra, Dendroaspis polylepis

Androctonus australis, escorpión de cola gruesa

Androctonus australis Androctonus australis, escorpión de cola gruesa

Androctonus australis

Androctonus australis, escorpión de cola gruesa o escorpión de cola gorda es uno de los escorpiones más peligrosos del planeta. Tiene el dudoso privilegio de ser el que más accidentes mortales causa.

El veneno de esta especie presenta una toxicidad equivalente a la que posee el veneno de una cobra, hasta el punto de ser capaz de matar a un perro en menos de diez minutos.

El área de distribución de Androctonus australis abarca el norte de África, en concreto, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Sudán, Somalia, Chad, Mauritania y Egipto; aunque también se localiza en Asia, en Israel, Turquía, Yemen, Arabia Saudí, Pakistán e India.

Según algunos estudios, la toxicidad del veneno de este escorpión podría situarse dentro de la familia Buthidae a la que pertenece, en tercer lugar. Basándose en la dosis letal media, solamente estaría superado dentro de esa familia, que comprende varios cientos de especies, por Androctonus mauretanicus, de características muy similares a Androctonus australis, y por Leiuris quintaestriatus, el de mayor toxicidad (Mullen & Durden 2002. Medical and Veterinary Entomology, citado en Artrópodos en Medicina y Veterinaria, F.Fernández Rubio, L. Moreno Fernández-Caparrós y Óscar Soriano Hernando. 2ª Edición. Ministerio de Defensa).

Además de ser un escorpión extremadamente venenoso, sabe ocultarse y es rápido en sus ataques, por lo que su carácter imprevisible lo hace poco apto para tener en terrarios y colecciones de artrópodos, de los que podría accidentalmente escapar o picar a un manipulador inexperto. No olvidemos que la típica estampa de los aisaua o encantadores de serpientes marroquíes, que aparecen con un escorpión en su frente o en otras partes de su cuerpo, no tiene como protagonista a ninguna especie peligrosa. Para ello saben elegir perfectamente otras especies muy llamativas, pero con baja toxicidad como Pandinus imperator o Pandinus cavimanus, de gran tamaño, pero escaso peligro.

Androctonus australis tiene como hábitat zonas desérticas pedregosas, propias de altas mesetas y áreas montañosas, aunque también puede encontrarse en las crestas de las dunas. Se refugia entre piedras y grietas, por lo que no es raro que en sus lugares de origen lo haga en huecos de paredes o fisuras de muros, cercanos a las viviendas. Suelen evitar los terrenos húmedos.

Mide unos 10 cm, el color es variable, aunque predomina el amarillo, y destaca principalmente el grosor de su cola de color más oscuro, lo que le proporciona el nombre común de escorpión de cola gruesa o cola gorda. Al igual que otros escorpiones, son de hábitos nocturnos y cazan activamente insectos a los que capturan propinando una picadura con su pinza. El veneno no solamente mata a la presa, también licúa el tejido interno para permitir así que el escorpión pueda alimentarse.

La fase previa al apareamiento es larga y no es descartable que la hembra, algo mayor que el macho, acabe con la vida de éste. Las crías, más de 40, nacen unos meses más tarde, entre cuatro y seis meses después, y suben al cuerpo de su madre para buscar protección. Realizada la primera muda abandonan a la madre, ya que de no hacerlo también corren el riesgo de ser eliminadas por ésta.

Androctonus australis es la especie que más accidentes mortales causa, y aunque existen antídotos en los países donde se encuentra, estos no son del todo efectivos si no se administran en la primera hora después de la picadura. En cualquier caso, aún después del tratamiento con el antídoto y tras la curación, suelen quedar secuelas como fatiga crónica, dolores recurrentes de cabeza y pérdidas de sensibilidad en las extremidades. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: