Tag Archives: fauna ibérica

El escarabajo de nariz sangrante

 

IMG 0813 1024x682 El escarabajo de nariz sangrante

El escarabajo de  nariz sangrante

Este pequeño coleóptero de unos 2 cm de longitud, perteneciente a la familia de los crisomélidos -Chrysomelidae-, no puede volar y su caminar es lento, por lo que, en principio, es susceptible de ser fácilmente depredado.

Para evitarlo, tiene la capacidad de segregar por la boca y articulaciones una sustancia roja, de aspecto muy similar al de la sangre, que le proporciona el nombre común de escarabajo de la nariz sangrante, ya que parece llevar colgando de su nariz una gota sanguinolenta de un color muy llamativo. Tan sorprendente resulta esta facultad, que desconcierta a sus depredadores y les advierte de la posible toxicidad de ese líquido rojo. Realmente es una sustancia no tóxica, a lo sumo presenta una sabor desagradable que hace que las aves y reptiles se abstengan de atacarlo y comérselo.

PORTADA NATURALEZA SORPRENDENTE DE LA P. IBÉRICA copia 300x478 El escarabajo de nariz sangrante

NATURALEZA SORPRENDENTE DE LA P. IBÉRICA

Se distribuye por toda la península Ibérica y habita en zonas herbosas en las que se le puede descubrir durante la primavera cuando se deja ver en su edad adulta. (Extracto del libro NATURALEZA SORPRENDENTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. Descubre muchas más curiosidades de la naturaleza ibérica con este libro)

Es tiempo de medusas

Physalia physalis. Broadbelt Shutterstock 1024x1008 Es tiempo de medusas

Physalia physalis, carabela portuguesa. Broadbelt: Shutterstock

Pesadilla de bañistas en nuestro litoral, especialmente en esta época, el  verano, las medusas son, además de seres fascinantes por sus capacidades y belleza,  un peligro objetivo cuando se presentan agrupadas en las zonas de playa.

En las costas españolas podemos encontrarnos con algunas especies como la medusa rosa o luminescente, Pelagia noctiluca; la  medusa de compases  o aguamar, Chrysaora hyoscella; la aguamala o acalefo azul, Rhizostoma pulmo; la medusa huevo frito, Cotylorhiza tuberculata; la Olindias phosphorica; la cubomedusa, Carybdea marsupialis y la temida carabela portuguesa, Physalia physalis, que en realidad  no es una medusa, sino un hidrozoo. Esta última puede causar la muerte por ahogamiento, ya que el simple contacto con la piel produce un dolor tan intenso que provoca la pérdida de consciencia. Se han dado casos, también, de parada cardíaca. Su veneno, muy potente, tiene efectos neurotóxicos y cardiotóxicos. Sin embargo, la carabela portuguesa es el alimento de algunas tortugas marinas.

Las otras medusas que hemos mencionado pueden provocar irritaciones leves en la piel o quemaduras más graves por el simple roce con ellas. En general, conviene evitar el baño cuando estén presentes en las playas.

En caso de sufrir un accidente con ellas,  no hay que rascarse en la zona afectada, ni frotarla con toallas o arena. Tampoco debe lavarse con agua dulce, ya que el cambio osmótico hace que se disparen las células urticantes adheridas a la piel y que permanecen latentes. Lo mejor es retirar con unas pinzas los fragmentos pegados a la piel y lavar con agua salada. Aplicar algo frío, pero no hielo directamente, ya que el hielo es agua dulce.  Se debe acudir a un centro médico para que sean eliminados los restos de tentáculos adheridos a la piel y se proceda a lavar las heridas convenientemente, aplicando los medicamentos adecuados. ©ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO

SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LAS MEDUSAS QUE VISITAN NUESTRAS COSTAS, SU COMPORTAMIENTO Y LAS PRECAUCIONES A TOMAR  PARA EVITAR ACCIDENTES, CONSULTA NUESTRO LIBRO “QUÉ NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA”

Pelagia noctiluca. Vilainecrevette Shutterstockpg 1024x768 Es tiempo de medusas

Pelagia noctiluca, medusa rosa. Vilainecrevette/Shutterstock

Cotylorhiza tuberculata. Rich CareyShutterstock 1024x682 Es tiempo de medusas

Cotylorhiza tuberculata, medusa huevo frito. Rich Carey:Shutterstock

Eristalis tenax, mosca zángano

Eristalis tenax mosca zánganojpg Eristalis tenax, mosca zángano

Eristalis tenax, mosca zángano

Eristalis tenax, la mosca zángano también llamada mosca de la cresa de cola de rata, es un díptero con aspecto similar al de una abeja.

Al igual que otros miembros de la familia Syrphidae, o sírfidos, Eristalis tenax posee la facultad de cernirse o pararse en el aire, motivo por el que a estos insectos se les denomina moscas cernidoras. La mosca zángano es una gran voladora con capacidad para hacerlo hacia adelante, hacia atrás, subir, bajar y quedarse quieta en el aire.

La similitud con las abejas es el origen de su nombre común, mosca zángano. Se trata de un mecanismo de defensa empleado por algunos animales denominado “mimetismo batesiano”, que consiste en asumir la forma de otro animal peligroso al que los depredadores respetan. Este disfraz le permite huir mientras su enemigo se piensa si realmente es o no una abeja y por tanto si hay o no aguijón. En el caso de la mosca zángano no hay peligro de picaduras, es absolutamente inofensiva, su única defensa es parecerse a una abeja.

Eristalixs tenax es un insecto muy frecuente que podemos encontrar en gran número de hábitats donde haya flores, como prados, herbazales floridos, arbustos y jardines.

En estado adulto, la mosca zángano se alimenta del néctar de las flores que visita. Sin embargo, en su estado larvario es menos delicada, ya que vive en aguas fecales, pozos de purín y en medios acuosos con gran contenido de fango. En este ambiente, la larva se alimenta formando en el agua corrientes o remolinos con sus órganos bucales y absorbiendo los materiales orgánicos disueltos. Posee unas protuberancias que permiten que pueda moverse por el fondo y un tubo respiratorio dividido en tres partes que se puede desplegar hasta 10 cm. Con este tubo toma el aire del exterior y lo extiende más o menos, dependiendo de la profundidad a la que se encuentre. Este largo tubo respiratorio es el que proporciona a Eristalis tenax el nombre de mosca de la cresa de cola de rata. ÁNGEL S.CRESPO para GUADARRAMISTAS

Eristalis tenax Eristalis tenax, mosca zángano

Eristalis tenax

Buthus occitanus , alacrán, escorpión común

Buthus occitanus. Alacrán escorpión amarillo Buthus occitanus , alacrán, escorpión común

Buthus occitanus. Alacrán, escorpión amarillo

Buthus occitanus es el nombre científico del alacrán, denominado también escorpión común o escorpión amarillo.

Mide entre 8 y 10 cm y se distribuye por toda la península Ibérica, en zonas áridas, pedregosas y generalmente cálidas, con poca humedad y escasa vegetación.

Buthus occitanus es de hábitos nocturnos. Durante el día, cuando el sol aprieta, permanece a refugio debajo de las piedras. Al atardecer y durante la noche sale de su escondite para capturar las presas de las que se alimenta, principalmente insectos y arañas.

El alacrán o escorpión común es el más peligroso de los escorpiones presentes en la Península. Su picadura produce un intenso dolor, que puede ir acompañado de cefaleas, vómitos y sensación de falta de aire, o lo que es lo mismo, cierta dificultad al respirar.

Para evitar sorpresas desagradables es conveniente no levantar piedras a mano desnuda. Además, conviene siempre mirar antes de sentarse sobre las rocas o el suelo, y poner alguna toalla o prenda para sentarse sobre ella y evitar el contacto con el suelo, al menos en aquellos lugares donde es probable su presencia.

En las acampadas hay que estar atentos por la noche, ya que estos animales tienen tendencia a acudir a la luz. Cerrar bien las tiendas de campaña y evitar el contacto directo con el suelo. Por la mañana, revisar bien las botas, donde accidentalmente ha podido introducirse algún individuo buscando refugio.

En caso de sufrir una picadura de Buthus occitanus puede practicarse un torniquete suave. Conviene acudir a un centro sanitario, ya que se han producido complicaciones derivadas de la reacción a sus toxinas. Los ancianos, los niños y las personas con problemas de salud son especialmente sensibles al veneno de este escorpión.  También los animales de compañía, en concreto los perros, pueden recibir la picadura de escorpiones, debido a su tendencia a olisquear y escudriñar todo lo que hay a su alrededor, incluso debajo de las piedras.

Algunos biólogos consideran que además de Buthus occitanus existen dos especies más del género Buthus, en concreto Buthus montanus y Buthus ibericus, que se distribuyen por el suroeste de la Península Ibérica. Para otros especialistas se trataría de subespecies o variedades de Buthus occitanus. Todo lo dicho sobre Buthus occitanus es reproducible para ambas especies o subespecies. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS. (SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, NO TE PUEDES PERDER NUESTRO LIBRO “QUE NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA”, UNA GUÍA DE LAS ESPECIES DE ANIMALES, PLANTAS Y HONGOS POTENCIALMENTE PELIGROSOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA).

Aguijón ponzoñoso de Buthus occitanus.  Buthus occitanus , alacrán, escorpión común

Aguijón ponzoñoso de Buthus occitanus

Iberodorcadion perezi

Iberodorcadion perezi Iberodorcadion perezi

Iberodorcadion perezi

Iberodorcadion perezi. Es un endemismo de la Sierra de Guadarrama. Pertenece a los comúnmente denominados escarabajos pipa, coleópteros de la familia de los cerambícidos. Sobre su pertenencia a un género o un subgénero existen discrepancias entre los científicos. Algunos consideran que Iberodorcadion debe considerarse un género específico, mientras que otros afirman que se trata de un subgénero englobado dentro de otro más amplio, el género Dorcadion.

En cualquier caso, los Iberodorcadion tienen en común su presencia en la península Ibérica. La mayoría como endemismos, es decir, solamente presentes en el ámbito peninsular.

Cada especie ocupa un lugar muy concreto de la geografía. Son insectos sin alas, que al no poder volar no son capaces de atravesar largas distancias y desniveles. Por ese motivo pueden existir dos especies distintas de Iberodorcadion situadas a corta distancia, pero cada una de ellas limitada a un área específica. Eso también supone un reto para los científicos y taxonomistas, ya que las especies difieren, a veces, por detalles difíciles de analizar. Muchas de las especies de Iberodorcadion están adaptadas principalmente a las montañas, y los valles son el límite o barrera de su distribución, como ocurre con nuestro protagonista.

Su aspecto recuerda a una pipa de girasol, con marcas negras y blancas, lo que les proporciona el nombre común de escarabajos pipa. El ciclo vital de estos interesantes seres comprende una fase larvaria que puede durar en algunas especies dos años y comprender cinco o seis fases de muda, y otra fase adulta, más corta,  que coincide con algunos meses de la primavera o el verano; dependiendo de las especies pueden incluso verse en otoño. Viven asociados a las gramíneas, de las cuales se alimentan y en cuyas raíces viven sus larvas.

Las hembras adultas de algunas especies de Iberodorcadion viven siempre cerca de la planta que las hospedó en sus raíces durante su fase larvaria, y son los machos los que deambulan tratando de encontrarlas para aparearse, objetivo principal y último de sus vidas como adultos.

Al atardecer se esconden debajo de las piedras o se ocultan semienterrando la cabeza en  el suelo, justo en la zona basal de las gramíneas de las que se alimentan.

Iberodorcadion perezi fue descrito en el año 1849 por el entomólogo Mariano de la Paz Graells, el descubridor de la mariposa Graellsia isabelae, de la que ya hemos hablado en nuestro blog. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Vipera aspis, víbora áspid

Vipera aspis víbora áspid 752x1024 Vipera aspis, víbora áspid

Vipera aspis, víbora áspid

Vipera aspis, víbora áspid, es una de las tres especies de víbora que podemos encontrar en la península Ibérica. Las otras dos son Vipera latastei y Vipera seoanei.

Vipera aspis mide entre 60 y 70 cm, por lo que es algo más grande que sus congéneres. Se distribuye por el área pirenaica y prepirenaica. En Cataluña, además de en el Pirineo y su zona de influencia, se sitúa hasta el nivel del mar en el norte de la provincia de Barcelona y sur de Girona. También está distribuida por el norte de Soria, La Rioja, norte de Burgos y Palencia, sureste de Cantabria y  mitad sur del País Vasco.

El hábitat de Vipera aspis, víbora áspid, es variado. La podemos encontrar en el monte mediterráneo, pero lo normal es que busque zonas más frescas, como las praderas de montaña hasta altitudes superiores a los 2.000 metros. También puede verse en robledales y en otro tipo de bosques, entre piedras, rocas, canchales y muros divisorios de fincas. Es habitual de las grietas  rocosas, las oquedades y los muros de mampostería. La forma de los helechos y las sombras que estos proyectan en el suelo son similares a los dibujos que esta víbora presenta en su cuerpo, lo cual favorece su ocultación.

Es, probablemente, la víbora más “agresiva” de la península Ibérica. Se defiende con decisión. Cuando se ve amenazada puede erguirse, bufar y no duda en morder, aunque para que ello ocurra hay que molestarla seriamente. De las tres víboras presentes en la Península es la que posee el veneno más activo. Especialmente sensibles a él pueden ser los niños y las personas con problemas de salud.

En las zonas en las que coincide con la víbora hocicuda, Vipera latastei, (Burgos, norte de Soria, sur de La Rioja o Huesca), suele situarse en altitudes mayores. De tal modo que en zonas más bajas aparecería la víbora hocicuda, también ocupando terrenos pedregosos, y a mayor altitud, podríamos encontrarnos con Vipera aspis.

Es un reptil bastante longevo, ya que puede vivir hasta 20 años. Los machos pelean entre ellos para aparearse con las hembras, y después de la cópula, el macho permanece junto a la hembra para evitar que otros machos copulen con ella. Es ovovivípara, es decir, la hembra mantiene los huevos en el interior de su cuerpo, y allí dentro eclosionan las crías, que salen al exterior ya formadas, en un número que oscila entre 3 y 10 dependiendo de la fortaleza y salud de la madre.

Vipera aspis se alimenta de pequeños roedores, aves y algunos reptiles. Son depredadas por aves rapaces y algunos mamíferos como los jabalíes. También compiten con Vipera latastei, ocasionándose muertes entre ambas especies. Hibernan a partir del mes de octubre y lo hacen en grupo en las zonas más altas de montaña, mientras que en las más bajas la hibernación se produce en solitario. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS. (SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, NO TE PUEDES PERDER NUESTRO LIBRO “QUE NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA”, UNA GUÍA DE LAS ESPECIES DE ANIMALES, PLANTAS Y HONGOS POTENCIALMENTE PELIGROSOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA).

Vipera aspis 1024x682 Vipera aspis, víbora áspid

Vipera aspis

Pieris rapae, blanquita de la col

Pieris rapae blanquita de la col Pieris rapae, blanquita de la col

Pieris rapae, blanquita de la col © Ángel S. Crespo 2012 para Guadarramistas

Pieris rapae, blanquita de la col, es una de las mariposas más comunes de nuestros campos, con una largo período de vuelo que incluye meses en los que otras especies ya han desaparecido.

Se distribuye por toda Europa, el continente asiático, Japón y norte de África. Sus dominios se han extendido a América del Norte y Australia, continentes en los que ha sido introducida.

La extensa distribución de Pieris rapae se debe a la amplia variedad de plantas nutricias de las que se alimentan sus orugas. En general, lo hacen de cualquier planta perteneciente a la familia de las crucíferasCruciferae-, pero si es necesario se adaptan a muchas otras especies vegetales. Son consideradas una de las plagas de los cultivos de rábanos, nabos y coles, de hecho, su nombre común, blanquita de la col, ya nos da pistas sobre sus preferencias por este tipo de hortalizas.

Pieris rapae se localiza en todo tipo de terrenos, siempre que estén presentes su plantas nutricias y habida cuenta de la abundancia de especies de las que se alimenta, ello quiere decir que la podemos ver en cualquier hábitat, incluyendo la montaña, hasta alturas de 3.000 metros.

En zonas con climas suaves, Pieris rapae vuela todo el año en una continua sucesión generacional. Si el clima es riguroso en invierno, su período de vuelo discurre entre los meses de abril y noviembre, en sucesivas generaciones, y pasa el rigor invernal en estado de crisálida entre los tallos de sus plantas nutricias, en grietas de muros o entre piedras. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Pieris rapae Pieris rapae, blanquita de la col

Pieris rapae © Ángel S. Crespo 2012 para Guadarramistas

Cerambyx scopolii, pequeño capricornio

Cerambyx scopolii pequeño capricornio  Cerambyx scopolii, pequeño capricornio

Cerambyx scopolii, pequeño capricornio

Cerambyx scopolii, pequeño capricornio o pequeño capricornio de las encinas, como también se le denomina, es un coleóptero perteneciente a la familia de los cerambícidos o escarabajos longicornes.

Es una de las cuatro especies del género Cerambyx que se distribuyen por la Península Ibérica, en concreto,  Cerambyx scopolii, Cerambyx miles, Cerambyx welenssii y Cerambyx cerdo.

Cerambyx scopolii mide hasta 3 cm de longitud, destacando sus largas antenas, que en el macho llegan a ser de mayor tamaño que el cuerpo. No es una especie muy común, aunque al igual que su pariente, Cerambyx cerdo, es mucho más abundante en la Península Ibérica y el área mediterránea que en el centro y norte de Europa.

Los adultos se pueden observar, ocasionalmente, entre los meses de mayo y julio, en  claros y zonas soleadas de los bosques donde se encuentren los árboles en los que se desarrolla. Las encinas, robles, hayas, quejigos, y en general, todas las quercíneas, caducifolios y árboles frutales, son elegidos por Cerambyx scopolii para hacer sus puestas de huevos. Las larvas viven en galerías dentro de la madera, completando su desarrollo hasta convertirse en adultos, fase que puede durar más de dos años.

En el ámbito de la Sierra de Guadarrama prefiere los nutridos bosques de roble melojo, Quercus pyrenaica, abundantes en las primeras rampas montañosas o los encinares del pie de monte serrano.

 Cerambyx scopolii es denominado pequeño capricornio en contraposición a su congénere Cerambyx cerdo, al que se llama gran capricornio o gran capricornio de las encinas, ya que su tamaño es el doble, superando los 6 cm de longitud. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Cerambyx scopolii Cerambyx scopolii, pequeño capricornio

Cerambyx scopolii

Agalenatea redii

Agalenatea redii mimetizada en su entorno 681x1024 Agalenatea redii

Agalenatea redii mimetizada en su entorno

Agalenatea redii es un araña de la familia Araneidae, de colores pardos o rojizos, con un abdomen abultado y marcado con dibujos. Fabrica sus telas entre arbustos.

La familia Araneidae, a la que pertenece Agalenatea redii, cuenta con más de 4.000 especies distribuidas por todo el mundo. Los aranéidos se caracterizan por el grosor de su abdomen, casi esférico,  y miden entre los 3 mm y 1,7 cm, aunque Agalenatea redii no supera los 7 mm, en el caso de las hembras, y unos 5 mm en el de los machos.

Podemos encontrarla en diferentes hábitats, es relativamente común en zonas cubiertas por pequeños arbustos y herbáceas como tomillos, romeros o cantuesos, donde fija sus telas radiales para dar caza a los pequeños insectos que forman parte de su dieta. Se distribuye ampliamente por la península Ibérica.

Estas arañas esperan, con aparente calma, que alguna presa caiga en su trampa, con una postura recogida y agazapada. Sin embargo, son muy activas a la hora de reparar sus telas, tarea que llevan a cabo con gran afán y rapidez. Algunos autores sostienen que tal vez de  ahí venga el origen de su nombre científico Agalenatea redii, donde “agalenatea” vendría a significar “sin calma”; del griego, “a”, sin y “galenotes”, serenidad. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Agalenatea redii 680x1024 Agalenatea redii

Agalenatea redii

Rhynocoris erythropus

Rhynocoris erythropus 680x1024 Rhynocoris erythropus

Rhynocoris erythropus

Rhynocoris erythropus es una de las denominadas chinches asesinas, implacables cazadoras de otros insectos a los que ensartan su temible y puntiaguda probóscide.

Pertenecen al orden de los hemípteros, en concreto a la familia Reduviidae, que cuenta con más de 6.000 especies conocidas en todo el mundo.

La técnica de Rhynocoris erythropus para capturar a sus presas es muy simple, a la vez que muy eficaz. Suele situarse encima de las flores mimetizado por sus colores o escondido en la parte inferior de las mismas. Cuando un insecto se posa en la flor para alimentarse, la chinche asesina lanza un rápido y fulminante ataque clavando su aguda probóscide –una especie de estilete que también le sirve para succionar-, a la vez que agarra a la víctima con sus potentes patas delanteras. Después irá, poco a poco, absorbiendo los jugos internos del insecto capturado.

Rhynocoris erythropus es una de las chinches asesinas que frecuentemente podemos ver actuar sobre las flores, principalmente umbelíferas. Su tamaño es de 1 cm aproximadamente y es visible a lo largo de la primavera y el verano. Se distribuye por toda la península Ibérica.

Está perfectamente capacitado para volar, de hecho lo hace con facilidad, aunque en caso de ser molestado prefiere ocultarse debajo de las flores. No conviene tocarlo, ya que puede producir una dolorosa picadura si se siente amenazado, aunque nunca utilizaría su trompa contra nosotros si no es para defenderse. En definitiva, los seres humanos no somos su alimento ni un producto gustoso que absorber.

Su nombre, Rhynocoris, proviene del griego, Rhinos, que significa nariz por alusión a su trompa picadora, y Koris, que quiere decir chinche. Erythropus significa pies rojos, erythros, rojo encarnado, y pous, podos, pie. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Rhynocoris erythropus capturando una presa. 1024x683 Rhynocoris erythropus

Rhynocoris erythropus capturando una presa

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: