Tag Archives: flora Sierra de Guadarrama

Erigeron acer

Erigeron acer 681x1024 Erigeron acer

Erigeron acer

Erigeron acer. Hoy os presentamos esta planta de la Familia de las asteráceas -Asteraceae- que podemos encontrar en zonas de montaña. El ejemplar de la fotografía estaba a unos 2000 metros de altitud en la Sierra de Guadarrama -Madrid-,  en un borde de camino algo arenoso próximo a una zona de canchales. Erigeron acer se distribuye principalmente por la mitad norte y centro peninsular, de forma algo más dispersa e infrecuente en el este, y está ausente o casi ausente en el cuadrante suroccidental. El género Erigeron se compone de unas 400 especies, de las cuales 300 viven en el continente americano y 100 en Europa. En la Península Ibérica se conocen 11 especies que se desarrollan preferentemente en zonas de alta montaña. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

Helleborus foetidus, eleboro

Helleborus foetidus eléboro.  Helleborus foetidus, eleboro

Helleborus foetidus, eléboro.

Helleborus foetidus, eléboro, eléboro fétido o hierba de ballesteros, es como se conoce a esta planta tóxica capaz de producir la muerte por ingestión.

Es una planta leñosa de la que surgen unos tallos de hasta 70 u 80 cm de altura. Las hojas son palmeadas, glabras, las flores de color verde, de entre 1 y 3 cm, que miran hacia el suelo. Su olor es desagradable.

Los síntomas de envenenamiento con Hellebrous foetidus comienzan con dolor fuerte de estómago, diarreas, vómitos y cefalea. Si la cantidad ingerida es grande, se produce una bajada de tensión arterial, desorientación, delirio, pérdida de consciencia y parada cardiorespiratoria.

Se distribuye prácticamente por toda la península Ibérica. En la sierra de Guadarrama puede encontrarse, de forma aislada, preferentemente en la rampa serrana segoviana, sobre suelos básicos.

Además de Helleborus foetidus, en la mitad norte peninsular crece Helleborus viridis, y en Baleares lo hace Helleborus lividus.

Crece en setos, terrenos pedregosos, matorral y orlas forestales, principalmente en suelos calizos.

Florece entre el mes de diciembre y el de junio hasta altitudes de 1.800 metros.

Helleborus foetidus no debe utilizarse nunca en ningún tipo de remedio casero medicinal. Tampoco es aconsejable tocarla, ya que produce en la piel ampollas similares a las de una quemadura.

Los alcaloides de esta planta se utilizan en farmacología para elaborar medicamentos con los que reducir la tensión arterial. En España está prohibida la comercialización del eléboro fuera del ámbito farmacológico y médico.

Se dice que es una de las plantas que utilizaban las “brujas” en sus sesiones de brujería. Los efectos narcóticos de la planta les hacían creer que realmente volaban.

El aspecto de sus hojas es similar al de las hojas de la marihuana Cannabis sativa, por lo que se denomina comúnmente a esta planta “marihuana de los tontos”. Los efectos del consumo de Heleborus foetidus, eléboro, son mucho más perjudiciales para la salud, a corto y largo plazo que los de la marihuana, hasta el punto de poder producir la muerte. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS. (SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, NO TE PUEDES PERDER NUESTRO LIBRO “QUE NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA”, UNA GUÍA DE LAS ESPECIES DE ANIMALES, PLANTAS Y HONGOS POTENCIALMENTE PELIGROSOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA).

Helleborus foetidus eléboro. Detalle de la flor.  Helleborus foetidus, eleboro

Helleborus foetidus, eléboro. Detalle de la flor.

Lilium martagon, azucena silvestre

Lilium martagon flor 682x1024 Lilium martagon, azucena silvestre

Lilium martagon, flor

Lilium martagon, azucena silvestre, martagón o lirio bravo, como se conoce de forma común a esta planta herbácea, perenne y bulbosa, crece principalmente en la mitad norte de la península Ibérica, incluyendo también la Sierra de Guadarrama, aunque no es muy abundante.

Lilium martagon necesita ambientes frescos y húmedos, y florece entre los meses de junio y agosto. Las praderas de montaña, los bosques de ribera, los claros en robledales, hayedos, castañares y también pinares y abetales son sus hábitats preferidos. En cualquier caso, siempre es necesario que el suelo mantenga cierto grado de humedad. Crece hasta altitudes superiores a los 2.000 metros.

De las hojas basales, que brotan en primavera, parten unos largos tallos que llegan a alcanzar los 180 cm de altura, -normalmente algo menos-. De esos tallos surgen, en forma alterna, las bonitas e inconfundibles flores colgantes de color rosado o algo violáceo, con manchas purpúreas.

Además de no ser una planta muy habitual, Lilium martagon ha sufrido la recolección sin control con fines ornamentales, motivo por el cual es cada vez más escasa. Está protegida por la ley en algunas comunidades autónomas como Madrid, Cataluña y Castilla -La Mancha.

Se dice que en el s. XVI los bulbos de esta planta, que son de color dorado, eran muy codiciados por los alquimistas, ya que los consideraban necesarios para obtener la piedra filosofal con la que obtener oro.

En cuanto a los usos medicinales, además de servir como amuleto para los niños que empezaban a echar los dientes, los bulbos se utilizaban para combatir las hemorroides y como diuréticos.

Las flores son algo malolientes, lo cual les permite atraer a infinidad de insectos a su alrededor y garantizar así la polinización.

Lilium martagon es una planta escasa y con hábitats cada vez más reducidos. No la recolectemos. Si le hacemos unas fotografías en vez de cortarla, conseguiremos que perdure intacta su belleza mucho más tiempo que el que duran con vida sus flores en un triste jarrón. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Nardus stricta, cervuno

Nardus stricta cervuno Nardus stricta, cervuno

Nardus stricta, cervuno

Nardus stricta, cervuno. Es una de las gramíneas dominantes en los pastos de montaña o cervunales, llamados así por la presencia de esta planta que llega a tapizar el suelo.

La resistencia de Nardus stricta a los fríos intensos y a la nieve, permite que sea la planta dominante en terrenos donde al resto de la vegetación le resulta difícil sobrevivir.  Por ello encontramos espacios donde el cervuno es prácticamente la única planta existente, y  zonas en las que se asocia a otras comunidades de gramíneas si lo permiten las condiciones de temperatura y humedad.

Nardus stricta es una gramínea áspera, con alto contenido en sílice y poco nutritiva. Por sí sola es poco apetecible y gustosa para ganado. Las ovejas no gustan mucho de ella, además la humedad reinante en las zonas de montaña donde el cervuno crece, favorece las infecciones en el ganado lanar, muy sensible al “pedero” una infección bacteriológica de los rumiantes causada por la humedad que inflama las pezuñas, las necrosa y puede inmovilizarlos, motivos por los que es raro encontrar ovejas en zonas altas y muy húmedas. Más resistentes  son los ganados bovino y caballar que aprovechan los cervunales como último reducto de pastos frescos en verano. En las zonas menos elevadas el cervuno es menos competitivo con otras especies, por lo que convive y permite la presencia de gramíneas más apetecibles para los animales, especies que  se ven a la vez favorecidas por el pastoreo para hacerse más abundantes.

Nardus stricta crece en suelos graníticos, silíceos y alcanza los 30 cm de altura, normalmente menos,  desarrollándose en densos cepellones. El cervuno necesita humedad, incluso admite el encharcamiento temporal. Florece generando una espiga entre los meses de mayo y agosto según altitud y temperaturas. Se distribuye por toda la Península Ibérica en zonas de montaña húmedas preferentemente del centro y mitad norte.

El nombre más usual de Nardus stricta es cervuno pero también se conoce comúnmente a esta resistente gramínea como cerrillo, grama de céspedes, hierba cerbuna y berceo cervuno. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Pteridium aquilinum, helecho común

Pteridium aquilinum helecho común tapizando un pinar Pteridium aquilinum, helecho común

Pteridium aquilinum, helecho común tapizando un pinar

Pteridium aquilinum, helecho común. El conocido helecho común esconde algunas propiedades asombrosas. Se encuentra por todos los rincones del planeta, excepto en las zonas heladas y desérticas. 

Los bosques con suelos ácidos son el hábitat predilecto de Pteridium aquilinum, pero no el único, ya que también el helecho común se desarrolla en claros de bosques con humedad y en las proximidades de los cursos de agua. Mide entre 1 y 1,5 metros aunque puede alcanzar los 4 metros de altura.

Este helecho posee una gran capacidad para reproducirse. Sus esporas se propagan por el viento. Una vez instalado, su potente sistema de rizomas permite su rápida expansión, generando colonias extensísimas y muy longevas. Hay colonias con más de 1.500 años de antigüedad. Por si ello no fuera suficiente Pteridium aquilinum posee un arma biológica muy importante. Prácticamente ningún animal herbívoro lo consume. El helecho común sintetiza sustancias cancerígenas muy potentes, de efectos fatales sobre el organismo.

Se ha demostrado que los rumiantes alimentados con sus tallos y frondes –hojas- sufren entre otras dolencias, cáncer de estómago, de esófago y vejiga, en una proporción altísima, respecto a otros animales que no lo consumen.

En Japón, Pteridium aquilinum se ha utilizado para el consumo humano, y también se ha demostrado que las poblaciones que lo comen padecen cáncer gástrico en un porcentaje muy alto. La máxima concentración de esta sustancia la tienen los brotes tiernos, precisamente cuando el helecho es más delicado y vulnerable. No sabemos como los animales conocen esta peculiaridad, pero lo cierto es que las vacas y otros animales que pastan por los montes se abstienen de comerlo.

Otra de las armas de Pteridium aquilinum es su capacidad para evitar que otra vegetación le haga competencia. Al margen de las coníferas y árboles de porte que conviven con él, prácticamente ninguna herbácea crece bajo el manto de su sombra. Ni siquiera el fuego es un enemigo definitivo para el helecho común, lejos de terminar con él, favorece su reproducción.

Pteridium aquilinum se emplea para la obtención de colorantes, que al parecer fijan bien en las prendas textiles sin necesidad de utilizar mordientes o fijadores. También tiene la propiedad de acumular potasio, por lo que se ha usado para obtener potasa a partir de su quema.

En cuanto a sus propiedades medicinales, hay que ser muy cautelosos. Pteridium aqulinum, el helecho común, es una planta muy tóxica. En el ganado bovino la toxicidad produce fiebres altas, heces sanguinolentas, hemorragias por todo el cuerpo, sangrado de nariz, carcinomas y muerte. En los caballos produce temblores, convulsiones, pérdida del equilibrio, alteraciones cardiacas, cáncer gástrico y muerte.

En definitiva, no parece que Pteridium aquilinum sea una planta medicinal para un uso casero, aunque hay quien afirma que es vermífuga, es decir, que limpia los parásitos intestinales. Al parecer su eficacia letal se extiende hasta llegar a los parásitos. Por todo ello, mejor acudir a otros remedios más seguros y quedarnos con la preciosa estampa que estos helechos crean en el bosque. SI TE HA PARECIDO INTERESANTE ESTE ARTÍCULO, ENCUENTRA MÁS INFORMACIÓN DE ÉSTA Y OTRAS ESPECIES EN NUESTRO LIBRO “QUÉ NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA” ÁNGEL  S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Pteridium aquilinum helecho común. Brote Pteridium aquilinum, helecho común

Pteridium aquilinum, helecho común. Brote

Cistus ladanifer, jara pringosa

flor de cistus ladanifer Cistus ladanifer, jara pringosa

Flor de Cistus ladanifer.

Cistus ladanifer, jara pringosa

La jara pringosa Cistus ladanifer es probablemente una de las plantas más conocidas por sus inconfundibles flores, su aroma y sus hojas pegajosas y brillantes.

La floración masiva de la jara, entre los meses de mayo y junio, supone un espectáculo visual. Los jarales vestidos de blanco aportan al campo un aspecto inconfundible similar al de una gran nevada pero en plena primavera, a lo que sin duda contribuye el tamaño de sus flores de hasta 10 cm de diámetro.

La jara pringosa ocupa suelos silíceos, pobres, con escasa vegetación. Los encinares degradados y zonas de tránsito entre encinar y robledal son el espacio que ocupa esta planta todo terreno capaz de sobrevivir en las condiciones más duras y en los suelos más difíciles. Es un arbusto perenne que puede llegar a alcanzar los 4 metros de altura, aunque lo normal es encontrarlos con menor porte, entre 1,5 y 2 metros.

Cistus ladanifer recibe su nombre científico de la pertenencia a la familia de las cistáceas Cistus, y del ládano, ladanifer, sustancia pegajosa y aromática que desprenden sus hojas.

El ládano es una sustancia resinosa que la planta emplea para evitar competencia de otras especies vegetales. Al parecer, inhibe el crecimiento de otras plantas, lo que viene muy bien a la jara que ya se las tiene que apañar en suelos pobres que no ofrecen muchos nutrientes que compartir.

Actualmente, el ládano se emplea en la industria de la perfumería, y antiguamente era muy apreciado como cicatrizante, sedante, desinfectante y para elaborar una sustancia que supuestamente ayudaba a curar las hernias. Para la recolección del ládano se empleaban cabras, a las que se dejaba en los jarales con la intención de que terminaran impregnadas de esta sustancia pegajosa. Posteriormente, se procedía a “peinar” a los animales y así separar de su pelo la preciada resina. Otro método más “moderno” y más higiénico era la cocción de las hojas de jara pringosa hasta conseguir una especie de pez o brea con la que incluso se llegaron a embrear las calles de algunas poblaciones zamoranas. Zamora es una de las provincias de España con más abundancia de esta planta.

Además del ládano, la propia madera de la jara y las hojas han tenido sus usos tradicionales. Las flechas o dardos usados en las ballestas medievales se fabricaban con madera de las ramas de jara, y de las hojas cocidas, junto a otras especies vegetales, se obtenía una sustancia que servía para curar las heridas que osos y otros animales causaban a los perros en las cacerías. De ello da fe el famoso Libro de la Montería del Alfonso XI.

Las flores de la jara son del gusto de las abejas y la miel obtenida es de excelente calidad y sabor.

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Variedad de floración de Cistus ladanifer.

En la actualidad, el uso de Cistus ladanifer como planta medicinal no es muy habitual. No obstante, entre sus propiedades medicinales se destaca el carácter balsámico del ládano, incorporado a jarabes para la tos y la bronquitis, como antiespasmódico y en el tratamiento de úlceras y gastritis.

La jara pringosa Cistus ladanifer se distribuye principalmente por Extremadura, centro y sur la de Península Ibérica, y es más escasa en el norte, Galicia y Cataluña.

En la Sierra de Guadarrama aparece en algunos puntos de forma abundante, en las zonas de degradación del encinar, roquedos y terrenos pobres de la rampa serrana. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

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Capullos florales de Cistus ladanifer. Se aprecia el brillo del ládano.

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Jaral de Cistus ladanifer.

Briza maxima, tembladera, flor de Santa Bárbara

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Briza maxima.

La briza,  flor de Santa Bárbara o lágrimas de la virgen – Briza maxima-, es una gramínea muy frecuente en la zona occidental de la Península Ibérica que se encuentra preferentemente en encinares y quejigares, como los que existen también en la rampa de la Sierra de Guadarrama.

En algunas comarcas de Castilla y León y en muchas otras de España, cuando se desencadena una tormenta se practica la antigua costumbre de rezar a Santa Bárbara, pidiendo protección a la vez que se sujeta un ramito de Briza, de ahí uno de sus nombres comunes Flor de Santa Bárbara. Parece ser que mientras  flagelaban, quemaban, desgarraban y decapitaban a esta mártir del cristianismo del del S. III, cayó un rayo en el lugar de  la tortura fulminando a sus verdugos, motivo por el que se convirtió en protectora frente a las tormentas y  patrona de todos los oficios en los que se manejan explosivos.

 Briza máxima florece entre marzo y julio, alcanza una altura que oscila entre los 10 y los 70 cm. La podemos encontrar a pleno sol en terrenos pobres, secos y silíceos, sobre taludes o zonas de monte con matorral hasta los 900 o 1000 metros de altitud.

Uno de los nombres comunes de Briza máxima es tembladera, denominación muy adecuada, ya que la más ligera brisa hace mover -temblar- la espiguilla en su delicado tallo. Todo un reto para el fotógrafo. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Aristolochia longa, aristoloquia


 Aristolochia longa, aristoloquia

Hojas y flores de aristoloquia

Aristolochia longa, aristoloquia. Denominada también Aristolochia paucinervis, o comúnmente aristoloquia larga, calabacilla, aristoloquia macho, pertenece a la familia de las  aristoloquiáceas.

Aristolochia longa o Aristolochia paucinervis es una herbácea perenne con tallos rastreros de hasta 50 cm, que se ramifican y tienden a sobresalir entre la vegetación que la rodea. Sus flores, de entre 3 y 6 cm, tienen forma tubular.  Produce unos frutos pequeños, a modo de cápsulas. Prefiere zonas ruderalizadas, cultivos y muros divisorios de fincas, hasta los 1.500 metros, en casi toda la Península Ibérica.Es una de las cinco especies de esta familia que podemos encontrar en la Península Ibérica. Las otras son: Aristolochia baetica, distribuida por Andalucía y Murcia; Aristolochia clematis y Aristolochia rotunda en Cataluña; y Aristolochia pistolochia, distribuida por la zona centro y áreas dispersas del norte y del  Levante. Otra especie más habita en las Islas Baleares, Aristolochia bianorii.

Las flores de esta planta poseen una estructura que impide a sus polinizadores salir de la misma mientras la polinización no se haya llevado a cabo. Podemos decir que los “secuestra” y no los deja salir hasta que no consigue su objetivo.

Para atraer a los insectos, pequeños dípteros, la flor de la aristoloquia desprende un olor no muy perceptible para el ser humano, pero sí para los insectos. Una vez dentro, éstos descienden por el tubo hasta el fondo de la flor para libar el néctar. Unos pelillos situados a mitad de camino permiten al insecto descender, pero estratégicamente dispuestos a la contra impiden al insecto volver al exterior. Si esas pequeñas moscas llevaban polen de otra aristoloquia, fecundarán la parte femenina de la flor, y entonces los pelillos se marchitarán permitiendo la salida del polinizador que ha cumplido con su trabajo. Para entonces, el insecto liberado también se habrá impregnado del polen de la parte masculina del interior de la flor y acudirá a otras flores a las que polinizará de la misma forma.

La planta posee una sustancia tóxica denominada aristoloquina. Su uso medicinal no está claro, o al menos es peligroso, ya que parece ser que sus componentes químicos tienen efectos cancerígenos. Por este motivo, aunque se ha recomendado su uso en casos de gota y reumatismo, lo mejor es abstenerse de consumirla.

Aristolochia longa  es, junto a otras especies de aristoloquia, la planta nutricia de una de nuestras más bellas mariposas, la arlequín Zerynthia rumina. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS. (SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, NO TE PUEDES PERDER NUESTRO LIBRO “QUE NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA”, UNA GUÍA DE LAS ESPECIES DE ANIMALES, PLANTAS Y HONGOS POTENCIALMENTE PELIGROSOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA).

flor de aristoloquia Aristolochia longa, aristoloquia

Flor de aristoloquia

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