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Blaps lusitanica, blaps

Blaps lusitanica Blaps lusitanica, blaps

Blaps lusitanica

Blaps lusitanica, blaps. Los blaps son un género de coleóptros de la familia de los tenebriónidos -Tenebrionidae-, con siete representantes en la Penínusla Ibérica y dos endemismos en la Isla de Menorca.

Destacan por su tamaño, que puede llegar a los 3 cm, por su color negro y por no poder volar, ya que los élitros que ocultan las alas voladoras están pegados.

Son insectos de hábitos nocturnos que se alimentan de residuos vegetales, materia orgánica en descomposición y hasta excrementos. Su caminar es lento, algo torpe, como si les costara calcular cuál de sus seis patas es la que tienen que mover para iniciar la marcha. Durante el día se esconden entre ramas, piedras y hojarasca.

En caso de ser molestados adoptan una curiosa postura tratando de esconder su cabeza al mismo tiempo que levantan el abdomen, lo que produce una cierta sensación de amenaza para el observador.

Son completamente inofensivos, pero muchos blaps esconden un arma biológica muy poderosa, su repugnante olor. Cuando se ven en peligro segregan una sustancia de un olor fétido que además tarda en desaparecer, así que mejor no tocarlos.

Especialmente maloliente es el blaps de cementerio, Blaps mortisaga, que fue introducido en Europa occidental probablemente desde la región del Cáucaso, y que en España se observó por vez primera en la Isla de Mallorca. Como arma defensiva, además de su mal olor, tiene la facultad de “hacerse el muerto”, una técnica conocida como tanatosis que emplean muchos animales para defenderse de las agresiones y no ser devorados por depredadores que no comen carroña, ni animales muertos. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Pyrgus malvoides, ajedrezada menor

Pyrgus malvoides ajedrezada menor Pyrgus malvoides, ajedrezada menor

Pyrgus malvoides, ajedrezada menor

Pyrgus malvoides, ajedrezada menor. La mariposa ajedrezada menor, Pyrgus malvoides, no supera los 2 cm de envergadura y es la más pequeña de la familia de los hespéridos.

Habita en colonias no muy numerosas y se encuentra de forma localizada, pero distribuida por toda la Península Ibérica hasta los 1.800 metros de altitud. Prefiere zonas herbosas con abundancia de flores.

La podemos ver volar entre los meses de abril y agosto en dos generaciones, aunque los ejemplares que viven a mayor altitud, y por tanto, sometidos a un período más corto de bonanza climatológica, solamente tienen una generación anual.

Las pequeñas orugas de Pyrgus malvoides se alimentan de plantas del género Potentilla, Agrimonia y Fragaria. También se alimentan de algunas especies de zarza Rubus sp. Hibernan como crisálida, escondidas entre las hojas secas donde previamente se ha alimentado la oruga.

La mariposa ajedrezada menor está presente en la Sierra de Guadarrama, pero al igual que ocurre con el resto de poblaciones peninsulares, de forma localizada y con pocos ejemplares. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Hipparchia semele, pardo rubia

Hipparchia semele Hipparchia semele, pardo rubia

Hipparchia semele

Hipparchia semele, pardo rubia. La familia de los ninfálidos, Nymphalidae, integra otras subfamilias, entre las que se encuentra la de los satíridos, Satyrinae, que antes formaba una familia propia denominada Satyridae. En esta subfamilia se encuentra esta mariposa de tamaño grande, de 45 a 55 mm de envergadura, a la que los científicos llaman Hipparchia semele, y que de forma común se conoce como pardo rubia, en referencia a sus colores dominantes.

Hipparchia semele vuela por toda Europa, incluyendo las costas del sur de la Península Escandinava. Curiosamente no vuela en Grecia, aunque su nombre Hipparchia o Hiparquía es el nombre de una filósofa griega perteneciente a la escuela cínica que vivió en Tracia en el S. IV a.C.

En la Península Ibérica está presente por gran parte del territorio, aunque es más escasa o incluso inexistente en las zonas más occidentales del sur, y más abundante en la zona centro.

La podemos ver hasta altitudes de 1.500 metros, en una sola generación,  entre los meses de junio a septiembre, y prefiere las zonas secas y soleadas donde se mimetiza gracias a sus colores que varían, según la zona en la que vuele. Por lo general, los ejemplares que habitan en suelos calizos son de tonos más pálidos que los que lo hacen sobre suelos silíceos y graníticos, algo que supone una perfecta adaptación para conseguir el mimetismo, ya que los suelos calizos son más claros que los suelos ácidos.

Las orugas, también de tonos ocres y marrones, son hibernantes, y se alimentan de gramíneas del género Stipa, Festuca o Brachypodium. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Hipparchia semele pardo rubia Hipparchia semele, pardo rubia

Hipparchia semele, pardo rubia

Colias alfacariensis, colias de Berger

Colias alfacariensis Colias alfacariensis, colias de Berger

Colias alfacariensis

Colias alfacariensis, colias de Berger. Es una mariposa diurna perteneciente a la familia de los piéridosPieridae-, que se distribuye por gran parte de Europa, exceptuando las zonas más septentrionales y frías. Su envergadura alar es de unos 4 cm aproximadamente, a veces algo mayor.

Presenta unas tonalidades amarillentas muy similares a las de otro piérido, Colias crocea, al cual se asemeja mucho. Por lo general, la coloración amarilla de Colias alfacariensis es más pálida que la de Colias crocea, con la salvedad de algunas hembras de esta última, como Colias crocea forma helice, también de amarillo pálido, y que salvo por algunas diferencias en la mancha apical son muy difíciles de distinguir de Colias alfacariensis. En concreto, la mancha negra que ambas especies poseen en las alas superiores, se va estrechando a medida que desciende en el caso de Colias alfacariensis, mientras que en la forma helice de las hembras de Colias crocea se mantiene algo más ancha y menos decurrente.

El período de vuelo abarca los meses que discurren entre abril y octubre, hasta en tres generaciones, dependiendo de la latitud, o lo que es lo mismo , de las diferencias climáticas.

Podemos encontrar a Colias alfacariensis tanto en zonas herbosas como secas, en terrenos abruptos y laderas de monte bajo. Tiene predilección por los suelos calizos.

Las hembras depositan los huevos en el haz de las hojas de distintas especies, generalmente de los géneros Hippocrepis y Coronilla, plantas nutricias de sus orugas que hibernan es estado de crisálida. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Calliphora vicina y Calliphora vomitoria

Calliphora vicina Calliphora vicina y Calliphora vomitoria

Calliphora vicina

Calliphora vicina y Caliphora vomitoria. Las moscas del género Calliphora pertenecen a la familia Calliphoridae, orden de los dípteros. Son las “moscardas” o “moscardones” que tan pocas simpatías despiertan.

Calliphora vicina y Calliphora vomitoria son dos especies diferentes, pero con costumbres similares.  Fácilmente reconocibles, ya que son esas moscas grandes que de vez en cuando entran en las casas. Lo hacen con un potente zumbido provocando el revuelo de los moradores que tratan de expulsarlas mientras ellas se obstinan en chocar contra los cristales.

Ambas especies presentan unos tonos azulados que varían de intensidad según la incidencia de la luz. Su color es hermoso, pero es inevitable el rechazo que producen, ya que son vectores de muchos tipos de enfermedades, algunas realmente peligrosas. Hay que tener en cuenta que las moscas se posan en los alimentos después de haberlo hecho en lugares insalubres, regurgitan sus jugos gástricos y defecan sobre ellos. Por ello hay que hacer lo posible por evitar que los alimentos queden expuestos en presencia de estos insectos.

Las moscas del género Calliphora son robustas y pueden superar el centímetro de longitud, lo cual es un tamaño considerable para una mosca.

Calliphora vomitoria Calliphora vicina y Calliphora vomitoria

Calliphora vomitoria

La hembra de Calliphora vicina es uno de los primeros insectos en acudir en presencia de un cadáver. Sobre el mismo deposita sus huevos, y sus larvas tardan en eclosionar unas 24 horas. Alimentándose del cadáver van completando su desarrollo en diferentes fases que finaliza varias semanas después. Este proceso es el que permite a los entomólogos forenses determinar la fecha de la muerte de las víctimas de homicidios, asesinatos o fallecidos en extrañas circunstancias.

Lo mismo puede decirse de Calliphora vomitoria, otra de las moscas cuyo ciclo estudian los forenses y que ayudan a esclarecer extrañas muertes humanas. Según el estado de desarrollo de la larva, los especialistas saben casi con exactitud el tiempo que hace que la persona ha fallecido.

Calliphora vicina y otras especies de dípteros necrófagos son activos ya a finales del invierno. Su macabra misión consiste en descubrir los muchos cadáveres que los fríos y las nieves dejan entre mamíferos y aves, a los que acuden raudas a depositar sus huevos.

Por supuesto, no todo podía ser desagradable en estos insectos. Las dos especies, Calliphora vicina y Calliphora vomitoria, contribuyen de forma importante a reciclar la materia orgánica, y a evitar posibles enfermedades derivadas de la descomposición de los cuerpos. Pocas veces veremos animales muertos en el campo, la propia naturaleza se encarga, a través de muchos agentes, de practicar sus peculiares “inhumaciones”.  ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Calliphora vicina moscarda Calliphora vicina y Calliphora vomitoria

Calliphora vicina, moscarda

Bubopsis agrioides

Bubopsis agrioides Bubopsis agrioides

Bubopsis agrioides

Bubopsis agrioides. Este raro insecto pertenece a la familia de los  ascaláfidos Ascalaphidae, a su vez integrados en el orden de los neurópteros.

Los ascaláfidos se componen de 450 especies en todo el mundo, lo cual no es mucho si lo comparamos con otros insectos. Bubopsis agrioides posee las características generales de casi todos los ascaláfidos. Son de cuerpo robusto con largas antenas terminadas en una especie de maza, y alas con venas bien marcadas que disponen en forma de tejadillo cuando descansan. Algunas especies como las del género Libelloides presentan bonitas coloraciones en las alas. Sus ojos son prominentes, muy grandes y oscuros. Son muy buenos voladores y se alimentan de otros insectos que capturan en pleno vuelo.

Los podemos encontrar en primavera y verano en terrenos herbosos y abiertos, a veces con árboles en las cercanías o en zonas despejadas y secas. En cualquier caso, necesitan del sol y el calor para obtener energía suficiente con la que poder realizar sus potentes vuelos. Por supuesto, son inofensivos para el ser humano.

Entre los ascaláfidos más escasos y raros de la Península Ibérica se encuentra Bubopsis agrioides, que también podemos encontrar denominado como Bubospsis agrionoides. Es menos vistoso que otros congéneres, ya que sus alas no presentan coloración. Al posarse deja asomar su abdomen de una forma característica, parecido a uno de esos gimnastas que mantienen el equilibrio sobre las anillas. Esta postura es característica y muy distintiva de Bubopsis agrioides, que a diferencia de otros ascaláfidos más comunes, suele volar en el crepúsculo y tiene actividad nocturna. Raramente es visible durante el día, pero cabe que ello ocurra si tenemos la fortuna de toparnos con él cuando huye de algún peligro o sale espantado a nuestro paso. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Platycnemis acutipennis

 Platycnemis acutipennis

Cópula de P. acutipennis.

 Platycnemis acutipennis

Platycneis acutipennis-macho.

Platycnemis acutipennis. Este colorista zygóptero de entre 3 y 4 cm se encuentra en la Península Ibérica y en la mitad occidental de Francia. Vive en ríos de corriente lenta y aguas estancadas o semiestancadas con presencia de abundante vegetación.

Después de la cópula, la pareja de Platycnemis acutipennis lleva a cabo la puesta de huevos en tándem, es decir, el macho sujeta a la hembra mientras ella pone los huevos sobre la vegetación acuática. La puesta en tándem es habitual en algunas especies de odonatos. De este modo, mientras la hembra se ocupa de la puesta, el macho vigila los posibles ataques de otros machos o depredadores, dispuesto a huir y llevarse a la hembra consigo si descubre malas intenciones por parte de algún intruso. Su período de vida como adulto transcurre entre los meses de mayo y septiembre. ÁNGEL S. CRESPO

 Platycnemis acutipennis

Platycnemis acutipennis- hembra.

Nemoptera bipennis, un duende por el suelo

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Nemoptera bipennis. Detalle

Nemoptera bipennis. La nemóptera o duende, como vulgarmente se conoce a este precioso insecto, pertenece al orden de los neurópteros. No es una libélula, ni una mariposa y está emparentada con las hormigas león y los ascaláfidos, neurópteros todos ellos que constituyen uno de los grupos más raros y hermosos entre los insectos.

Las larvas de la neuróptera necesitan dos años hasta convertirse en adultas. Durante ese período se alimentan de otros pequeños insectos. En estado adulto son grandes consumidoras de polen.

Sus colores y transparencias le permiten mimetizarse entre las flores y pasar desapercibida cuando se posa en las ramas y hierbas cercanas al suelo, a pesar de sus casi 10 cm de longitud.

Vuela de forma lenta y vaporosa cerca del suelo, entre los meses de junio y julio, en lugares abiertos, secos, algo pedregosos y con abundancia de flores.

Nemoptera bipennis es endémica de la Península Iberica, más frecuente en la mitad sur. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

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N. bipennis (vista lateral)

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Nemoptera bipennis, duende

Centrotus cornutus, un pequeño diablillo

 Centrotus cornutus, un pequeño diablillo

Centrotus cornutus

Este curioso insecto pertenece al orden de los hemípteros. Su aspecto recuerda al de las pequeñas cigarrillas saltadoras, pero es de mayor tamaño que éstas, ya que alcanza casi 1 cm de longitud.

Se alimenta succionando savia de diferentes plantas y árboles. Presenta unas pequeñas protuberancias o cuernecillos en el pronoto -el equivalente a nuestro cuello-, de ahí su nombre “cornutus“.

Las larvas consiguen atraer a las hormigas segregando una sustancia azucarada del gusto de éstas. De ese modo, a cambio del suministro de golosina se benefician de la fiera y eficaz protección de las implacables hormigas. Esta estrategia la llevan a cabo también los conocidos “pulgones”,  otros hemípteros parientes de Centrotus cornutus. Lo podemos ver en estado adulto desde abril hasta octubre. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Chondrostega vandalicia, una oruga “de diseño”

chondrostega vandalicia oruga Chondrostega vandalicia, una oruga de diseño

Chondrostega vandalicia. Oruga

Chondrostega vandalicia. Un lepidóptero heterócero –polilla-, cuya oruga presenta unos vistosos colores. Se trata de un endemismo de la Península Ibérica, más concretamente de la zona centro. Se puede ver en las provincias de Madrid, Segovia, Valladolid, Guadalajara y León, aunque parece que su territorio ha empezado a expandirse hacia el sur, ya que existe  alguna cita en Jaén.

Las mariposas adultas, mucho menos llamativas que la oruga, vuelan entre agosto y septiembre. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

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