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Dorcus parallelipipedus, ciervo volante menor

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Dorcus parallelipipedus

Dorcus parallelipipedus, ciervo volante menor, es el nombre de este coleóptero perteneciente a la familia de los lucánidos -Lucanidae- a la cual pertenece el más famoso de ellos, Lucanus cervus o ciervo volante.

Mide unos 3 cm de longitud y destaca su robusta cabeza terminada en unas potentes mandíbulas, más grandes en los machos.

Las hembras depositan sus huevos en madera muerta o en las heridas de los árboles. Las larvas tardan varios años en desarrollarse, ya que se desarrollan lentamente en el interior del árbol alimentándose de madera hasta alcanzar la madurez, momento en el que salen al exterior para reproducirse. Los adultos no se alimentan, o lo hacen muy ligeramente ingiriendo la savia azucarada que desprenden los árboles por sus heridas. A pesar del aspecto de sus mandíbulas, son completamente inofensivos, entre otras razones porque éstas están atrofiadas. En caso de verse en peligro se dejan caer desde los troncos de los árboles para confundirse entre a hojarasca. Aunque son buenos voladores, evitan el desgaste que les supone volar, por lo que la ocultación es su técnica defensiva habitual. No obstante, al atardecer y atraídos por la luz de las farolas, podemos tener la sorpresa de encontrar algún ejemplar en las zonas urbanas próximas a sus hábitats.

Suelen encontrarse en árboles de hoja caduca, encinas, robles, alcornoques, hayas y fresnos. Las zonas en las que la humedad permite la descomposición fácil de la madera son las más propicias para estos espectaculares animales.

Dorcus parallelipipedus, ciervo volante menor, se distribuye por toda la Península Ibérica, incluida la Sierra de Guadarrama, preferentemente en valles y bosques de galería donde crezcan los árboles que necesitan para subsistir. Lo podemos encontrar, aunque no es fácil de ver, en primavera y verano. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

Aricia montensis, morena serrana

image Aricia montensis, morena serrana

Aricia montensis

Aricia montensis, denominada comúnmente morena serrana, es un licénido no muy abundante que vive en las zonas montañosas de la Península Ibérica, Marruecos, Francia, los Balcanes, Italia y Grecia.

Es una mariposa de montaña como bien describe su nombre científico, Aricia montensis, que vuela hasta los 2.200 metros de altitud en Europa y los 2.800 en la cordillera del Atlas marroquí.

Podemos encontrar a esta pequeña mariposa de algo más de 25 mm de envergadura en zonas herbosas o rocosas con abundancia de flores, entre los meses de junio y septiembre, en dos generaciones.

Las orugas de Aricia montensis se alimentan de plantas de los géneros Erodium y Helianthemum. Pasan el invierno en el interior de los hormigueros, ya que al igual que otras especies de licénidos, las orugas son llevadas al interior de los hormigueros y protegidas por las hormigas a cambio de una secrección azucarada que la oruga les ofrece. Transcurrido el invierno, la oruga de Aricia montensis o morena serrana sale del hormiguero y pupa entre la hojarasca cercana a sus plantas nutricias.

Es una mariposa escasa y localizada que apenas se diferencia de su congénere Aricia cramera. Para diferenciarlas hay que tener en cuenta que Aricia cramera es algo más pequeña, aunque muy variable en su tamaño, y tiene las lúnulas anaranjadas de las alas anteriores hasta el ápice, cosa que no ocurre con Aricia montensis, en la que las lúnulas naranjas quedan cortadas sin llegar al ápice. Esta última es la principal diferencia que determina el modo de distinguirlas.

Algunos autores consideran que Aricia montensis es una subespecie de Aricia artaxerxes, en concreto Aricia artaxerxes montensis, mientras que otros consideran a Aricia montensis como una especie independiente y con rango específico. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

image1 Aricia montensis, morena serrana

A. Montensis

Eristalinus taeniops

Eristalinus taeniops Eristalinus taeniops

Eristalinus taeniops

Eristalinus taeniops es un sírfido conocido como mosca tigre por las rayas que surcan sus ojos, no porque sea peligroso o cause picaduras, ya que es totalmente inofensivo.

Eristalinus taeniops comparte con toda la familia de los sírfidos la facilidad de volar en todas direcciones y cernirse en el aire. También como otros miembros de su familia, se alimenta en estado adulto del néctar de las flores, mientras que en estado larvario lo hace en aguas residuales donde obtiene la materia orgánica necesaria para su desarrollo. Las larvas emplean para respirar una especie de sifón que desde el final de su abdomen se extiende hasta alcanzar la superficie del líquido en que se encuentran.

Podemos verla volar por toda la Península Ibérica en los meses de primavera y verano, siempre en zonas con abundancia de flores.

Sin duda, lo más llamativo de esta especie son sus grandes ojos surcados por rayas verticales que la hacen inconfundible. Precisamente, de este aspecto de sus ojos proviene su nombre científico Eristalinus taeniops, del griego tainia, cinta, lo que vendría a significar Eristalinus cintado, cintas o rayas que le dan el nombre común de mosca tigre. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Libelloides longicornis

 

L. longicornis Libelloides longicornis

L. longicornis

Libelloides longicornis. Los libelloides son insectos pertenecientes a la familia de ascaláfidos, a su vez integrados en el orden de los neurópteros.

En la Península Ibérica podemos disfrutar de seis especies de libelloides, Libelloides longicornis, baeticus, hispanicus, ictericus, cunii y coccajus. Todas ellas son de similar aspecto, aunque varía la coloración de sus siempre vistosas alas y la longitud de sus antenas.

Libelloides longicornis recibe su nombre “longicornis” de la longitud de sus antenas. Las larvas viven en el suelo, bajo piedras y restos vegetales. Los adultos son cazadores, vuelan de forma pausada reconociendo el espacio aéreo hasta dar con los pequeños insectos que constituyen su alimento. En ese momento se lanzan a gran velocidad y con destreza para dar caza a sus presas.

Son activos en las horas centrales de día, a pleno sol. Se desenvuelven en herbazales y terrenos más o menos boscosos, secos y cálidos, donde haya vegetación alta y árboles en las cercanías. Ocasionalmente los podemos ver posados en tallos de gramíneas, con las alas plegadas sobre su cuerpo, en forma de tejadillo, o abriéndolas para termorregularse –calentarse- a primeras horas de la mañana, o si el día es algo fresco o nublado, momento en el que dejan contemplar toda su belleza.

Libelloides longicornis es una de las cuatro especies presentes en el ámbito de la Sierra de Guadarrama, las otras son Libelloides hispanicus, Libelloides baeticus y Libelloides ictericus. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Libelloides longicornis Libelloides longicornis

Libelloides longicornis

Clytus arietis, escarabajo avispa

Clytus arietis Clytus arietis, escarabajo avispa

Clytus arietis

Clytus arietis, escarabajo avispa, pertenece a la familia de los cerambícidos –Cerambicidae- o escarabajos longicornes.

Los cerambícidos, con más de 25.000 especies distribuidas por todo el mundo, se caracterizan por sus largas antenas y porque sus larvas se alimentan de la madera de los árboles, motivo por el que muchos de ellos son considerados una plaga.

Las larvas de Clytus arietis también se desarrollan en el interior de los troncos de los árboles, robles y hayas, principalmente. Sin embargo, no puede considerarse una plaga, ya que sus efectos no son muy dañinos, puesto que no son excesivamente abundantes y muchas veces utilizan madera muerta o árboles viejos y enfermos.

Los adultos surgen en primavera, los podemos ver en zonas boscosas donde abunden sus plantas hospedadoras: robledales, melojares y hayedos. La hembra pone sus huevos sobre la corteza y las larvas rápidamente se introducen bajo la misma. Poco a poco irán excavando galerías en las que se alimentarán y desarrollarán durante casi dos años hasta alcanzar la madurez, momento en el que saldrán al exterior convertidas en adultos.

Clytus arietis, escarabajo avispa se distribuye por toda la Península Ibérica, en aquellos lugares donde se den las condiciones forestales para su desarrollo. Lo podemos ver entre mayo y comienzos de agosto. Mide entre 8 mm y 1,5 cm.

Sus llamativos colores amarillos y negros y su aspecto, similar al de una avispa, tienen como finalidad confundir a sus depredadores y evitar ser atacado. Por si ello no fuera suficiente, Clytus arietis, escarabajo avispa, se desplaza con rapidez a la vez que mueve las antenas, tal como lo hacen las avispas. Al volar también produce un sonoro zumbido que incrementa aún más la confusión. En definitiva, todo un arsenal de engaños el que posee este llamativo e inofensivo coleóptero. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Monochamus galloprovincialis

Monochamus galloprovincialis 1024x682 Monochamus galloprovincialis

Monochamus galloprovincialis

El longicornio del pino,  Monochamus galloprovincialis, es un coleóptero de la familia de los cerambícidos -Cerambycidae-, considerado una plaga leve de los pinos.

Su nombre científico Monochamus galloprovincialis está relacionado con Francia. “Galloprovincialis”, -galo, de Francia-, en concreto, de la provincia francesa de La Provenza, donde existen poblaciones de pino marítimo, también llamado rodeno o negral, Pinus pinaster, que se ven atacadas entre otros insectos por este bonito coleóptero.

Monocahmus galloprovincialis no solamente se distribuye en Francia, lo hace por toda Europa y también por la Península Ibérica, en todos aquellos lugares donde existan pinares y abetales.

Los adultos, de hasta 2,5 cm de longitud, son visibles entre los meses de junio y comienzos de septiembre. En esa fase consumen las ramillas de los árboles, aunque lo hacen de una forma poco intensa, de modo que no puede considerarse que sea una plaga verdaderamente defoliadora. Las hembras depositan entre 30 y 40 huevos en las cortezas de los pinos, realizando incisiones para las que utilizan sus mandíbulas. Normalmente eligen árboles débiles, enfermos o ya derribados. Las larvas de Monochamus galloprovincialis alcanzan los 4 cm, penetran en el interior de la madera excavando galerías, donde se desarrollan y pupan hasta convertirse en adultos. Este proceso dura un año, aunque puede prolongarse otro año más en las zonas con climas más fríos.

El verdadero problema de este coleóptero proviene del posible papel transmisor o vector que juega respecto a un diminuto nemátodo  o gusanillo denominado Bursaphelenchus xylophilus. Este nemátodo es originario de Norteamérica, desde donde se ha extendido a Asia y, recientemente, a Europa, en concreto a Portugal. En Norteamérica es menos peligroso porque allí las especies de pino son más resistentes, pero en Europa y Asia pueden aprovechar cualquier herida de un pino sano para secarlo  en apenas tres meses. Monochamus galloprovincialis, al hacer sus puestas o al alimentarse de las ramillas de los pinos, puede estar contribuyendo a expandir a este peligroso nemátodo que se sirve del coleóptero para ser transportado, y que causa el llamado “marchitamiento de los pinos”, un serio problema forestal. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Ochlodes venata,  dorada orla ancha

Ochlodes venata macho mostrando sus androconias Ochlodes venata,  dorada orla ancha

Ochlodes venata, macho mostrando sus androconias

Oclodes venata, Ochlodes venatus, Ochlodes sylvanus y Ochlode sylvanus son los nombres científicos que en diferentes textos hacen referencia a la mariposa dorada orla ancha.

Es una mariposa pequeña, de unos 3 cm de envergadura, que  pertenece a la familia de los hespéridos. Ochlodes venata, dorada orla ancha, vuela por toda Europa, incluso hasta en el sur de Escandinavia. En la península Ibérica lo hace en la mitad septentrional, en el centro y en los sistemas montañosos del sur.

Los machos de Ochlodes venata presentan en el anverso de sus alas una línea de color negro, claramente marcada, que los diferencia de las hembras. Esta marca distintiva se denomina androconia. La androconia es un conjunto de escamas formadas por células glandulares –escamas androconiales- que segregan feromonas para atraer a las hembras. Algunas especies de lepidópteros, como es el caso de Ochlodes venata,  poseen estas células glandulares muy concentradas en una parte concreta de sus alas, por lo general en el anverso de las alas anteriores. Otras especies las tienen distribuidas de forma menos perceptible por la superficie de sus alas.

En la Península Ibérica Ochlodes venata vuela entre los meses de mayo y agosto en dos generaciones. En el resto de Europa presenta una sola generación entre junio y agosto.

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Ochlodes venata, hembra

Las orugas se alimentan de diferentes gramíneas de los géneros Dactylis, Poa, Festuca o Bromus, entre otras. Para ello, la oruga enrolla con seda los bordes de las hojas de la planta que le va a servir de alimento, generando una estructura que a la vez le sirve de refugio. Pasan el invierno como larva adulta.

Ochlodes venata prefiere las zonas algo húmedas, frescas y un tanto umbrosas, pero con proximidad de claros boscosos donde asolearse. Sus hábitats suelen contener vegetación abundante. Tiene predilección por las flores de las zarzas y gusta reposar en sus hojas. Tampoco suelen faltar en su entorno los helechos, preferentemente los de la especie Pteridium aquilinum, tan abundantes en las zonas serranas.

En la Sierra de Guadarrama, Ochlodes venata se encuentra localizada en colonias distribuidas por diferentes zonas donde se dan las condiciones de humedad, frescura y vegetación que necesita. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Ochlodes venata Ochlodes venata,  dorada orla ancha

Ochlodes venata

Syrichtus proto, mariposa polvillo dorado

Syrichtus proto reverso Syrichtus proto, mariposa polvillo dorado

Syrichtus proto, reverso

Syrichtus proto, mariposa polvillo dorado, a la que podemos encontrar en algunos libros y en la Red como Muschampia proto, es un hespérido de pequeño tamaño que no supera los 3 cm de envergadura.

Se distribuye por toda la Península Ibérica, aunque es más escasa e incluso inexistente en la zona más septentrional.  Está también presente en el sur de Francia, sur de Italia, Grecia, Macedonia, Albania y Turquía.

Prefiere las zonas de matorral y monte bajo, algo seco, con ligeras pendientes alternadas con praderas. Es ahí donde se encuentran sus plantas nutricias, que son herbáceas del género Phlomis, como Phlomis lychnitis o Phlomis herba-venti.

Syrichtus proto o mariposa polvillo dorado, como se denomina vulgarmente, vuela entre los meses de abril a octubre en una sola generación, en la que va emergiendo gradualmente. Las mariposas de comienzos de temporada, especialmente las hembras,  presentan en su reverso tonalidades verdosas y rosadas más claras que las del verano, con colores rojizos y marronáceos.

La vida de las orugas de Syrichtus proto gira en torno a sus plantas nutricias, de las que se alimentan y en las que pasan el invierno ya convertidas en pupas, o lo que es lo mismo, en crisálidas. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Syrichtus proto Syrichtus proto, mariposa polvillo dorado

Syrichtus proto

Blaps lusitanica, blaps

Blaps lusitanica Blaps lusitanica, blaps

Blaps lusitanica

Blaps lusitanica, blaps. Los blaps son un género de coleóptros de la familia de los tenebriónidos -Tenebrionidae-, con siete representantes en la Penínusla Ibérica y dos endemismos en la Isla de Menorca.

Destacan por su tamaño, que puede llegar a los 3 cm, por su color negro y por no poder volar, ya que los élitros que ocultan las alas voladoras están pegados.

Son insectos de hábitos nocturnos que se alimentan de residuos vegetales, materia orgánica en descomposición y hasta excrementos. Su caminar es lento, algo torpe, como si les costara calcular cuál de sus seis patas es la que tienen que mover para iniciar la marcha. Durante el día se esconden entre ramas, piedras y hojarasca.

En caso de ser molestados adoptan una curiosa postura tratando de esconder su cabeza al mismo tiempo que levantan el abdomen, lo que produce una cierta sensación de amenaza para el observador.

Son completamente inofensivos, pero muchos blaps esconden un arma biológica muy poderosa, su repugnante olor. Cuando se ven en peligro segregan una sustancia de un olor fétido que además tarda en desaparecer, así que mejor no tocarlos.

Especialmente maloliente es el blaps de cementerio, Blaps mortisaga, que fue introducido en Europa occidental probablemente desde la región del Cáucaso, y que en España se observó por vez primera en la Isla de Mallorca. Como arma defensiva, además de su mal olor, tiene la facultad de “hacerse el muerto”, una técnica conocida como tanatosis que emplean muchos animales para defenderse de las agresiones y no ser devorados por depredadores que no comen carroña, ni animales muertos. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Philanthus triangulum, lobo de las abejas

Philanthus libando néctar Philanthus triangulum, lobo de las abejas

Philanthus libando néctar

Philanthus triangulum, lobo de las abejas. Philanthus triangulum es una avispa conocida con el nombre de avispa lobo o lobo de las abejas por su especialización en capturar abejas comunes Apis mellifera, algo que no gusta mucho a los apicultores.

Se trata de un himenóptero de la familia de los esfécidos  -Sphecidae- que cuenta en el mundo con más de 8000 especies, una de ellas, Philanthus triangulum.

El lobo de las abejas está presente en la Península Ibérica, pero es una avispa cada vez más escasa por la alteración de su hábitat. Todas las especies de la familia Sphecidae capturan orugas o insectos adultos para alimentar a sus larvas. Para ello emplean su aguijón, con el que paralizan, pero no matan a su presa, a la cual encierran en un nido junto a los huevos que depositan al lado. La presa atrapada e inmovilizada permanece viva, sin descomponerse, a la espera de que nazca la larva que dará cuenta de ella. Un trágico destino el de estas presas “secuestradas” para ser comidas vivas.

En el caso de Philanthus triangulum las víctimas escogidas son las abejas, que son sorprendidas mientras recolectan néctar y polen. La actividad del lobo de las abejas se produce a pleno sol, cuando las abejas son más activas. Con su tamaño de casi 1,5 cm, la hembra de Philanthus triangulum se abalanza sobre la abeja propinándole un aguijonazo paralizante debajo de la mandíbula. Inmediatamente después la aprieta con su cuerpo para extraerle el néctar ingerido, el cual rápidamente succiona. Después, recoge a su presa y la lleva volando entre sus patas a un nido construido previamente en el suelo y tapado con arena para camuflarlo. Una vez allí saca la arena e introduce el cuerpo inmóvil de la abeja en alguna de las celdas o departamentos internos del nido donde llega a acumular hasta seis víctimas. Posteriormente pone los huevos, rocía el nido con una sustancia que contiene una bacteria fungicida que evita la proliferación de hongos, y vuelve a tapar el nido en el que nacerán sus larvas con el alimento vivo y jugoso a la espera de ser consumido.

Philanthus triangulum lobo de las abejas Philanthus triangulum, lobo de las abejas

Philanthus triangulum, lobo de las abejas

Los machos de Philanthus triangulum, algo más pequeños que las hembras, no llevan a cabo esta actividad, se limitan a alimentarse de néctar y polen de las flores, alimento que también es el de las hembras puesto que las capturas solamente tienen como finalidad dar de comer a las crías.

Algunas observaciones realizadas por entomólogos han demostrado que Philanthus triangulum se orienta visualmente. Sabe perfectamente donde está su nido, aunque esté camuflado con tierra, para lo cual, antes de salir en busca de abejas, hace un reconocimiento alrededor del mismo en el que graba en su memoria los objetos del entorno, piedras, arbustos, etc.

A pesar de la mala fama que puede tener esta avispa, realmente no son muy importantes los daños que causa a las abejas de la especie Apis mellifera. En primer lugar porque no es una avispa muy común, porque son pocas las abejas que captura y, lamentablemente, porque está en regresión, ya que los hábitats en donde vive -terrenos esteparios secos y con arenales- son cada vez menos frecuentes debido a la roturación del campo para cultivos. Sin duda, es mucho más terrible para las abejas el uso de pesticidas y algunas enfermedades que están diezmando sus poblaciones, que lo que pueda hacer en contra de ellas Philanthus triangulum, lobo de las abejas o avispa lobo. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS. CONOCE MÁS CURIOSIDADES DE LA NATURALEZA IBÉRICA EN EL LIBRO NATURALEZA SORPRENDENTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

PORTADA NATURALEZA SORPRENDENTE DE LA P. IBÉRICA copia 300x478 Philanthus triangulum, lobo de las abejas

Philanthus sp Philanthus triangulum, lobo de las abejas

Philanthus sp

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