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Nardus stricta, cervuno

Nardus stricta cervuno Nardus stricta, cervuno

Nardus stricta, cervuno

Nardus stricta, cervuno. Es una de las gramíneas dominantes en los pastos de montaña o cervunales, llamados así por la presencia de esta planta que llega a tapizar el suelo.

La resistencia de Nardus stricta a los fríos intensos y a la nieve, permite que sea la planta dominante en terrenos donde al resto de la vegetación le resulta difícil sobrevivir.  Por ello encontramos espacios donde el cervuno es prácticamente la única planta existente, y  zonas en las que se asocia a otras comunidades de gramíneas si lo permiten las condiciones de temperatura y humedad.

Nardus stricta es una gramínea áspera, con alto contenido en sílice y poco nutritiva. Por sí sola es poco apetecible y gustosa para ganado. Las ovejas no gustan mucho de ella, además la humedad reinante en las zonas de montaña donde el cervuno crece, favorece las infecciones en el ganado lanar, muy sensible al “pedero” una infección bacteriológica de los rumiantes causada por la humedad que inflama las pezuñas, las necrosa y puede inmovilizarlos, motivos por los que es raro encontrar ovejas en zonas altas y muy húmedas. Más resistentes  son los ganados bovino y caballar que aprovechan los cervunales como último reducto de pastos frescos en verano. En las zonas menos elevadas el cervuno es menos competitivo con otras especies, por lo que convive y permite la presencia de gramíneas más apetecibles para los animales, especies que  se ven a la vez favorecidas por el pastoreo para hacerse más abundantes.

Nardus stricta crece en suelos graníticos, silíceos y alcanza los 30 cm de altura, normalmente menos,  desarrollándose en densos cepellones. El cervuno necesita humedad, incluso admite el encharcamiento temporal. Florece generando una espiga entre los meses de mayo y agosto según altitud y temperaturas. Se distribuye por toda la Península Ibérica en zonas de montaña húmedas preferentemente del centro y mitad norte.

El nombre más usual de Nardus stricta es cervuno pero también se conoce comúnmente a esta resistente gramínea como cerrillo, grama de céspedes, hierba cerbuna y berceo cervuno. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Pteridium aquilinum, helecho común

Pteridium aquilinum helecho común tapizando un pinar Pteridium aquilinum, helecho común

Pteridium aquilinum, helecho común tapizando un pinar

Pteridium aquilinum, helecho común. El conocido helecho común esconde algunas propiedades asombrosas. Se encuentra por todos los rincones del planeta, excepto en las zonas heladas y desérticas. 

Los bosques con suelos ácidos son el hábitat predilecto de Pteridium aquilinum, pero no el único, ya que también el helecho común se desarrolla en claros de bosques con humedad y en las proximidades de los cursos de agua. Mide entre 1 y 1,5 metros aunque puede alcanzar los 4 metros de altura.

Este helecho posee una gran capacidad para reproducirse. Sus esporas se propagan por el viento. Una vez instalado, su potente sistema de rizomas permite su rápida expansión, generando colonias extensísimas y muy longevas. Hay colonias con más de 1.500 años de antigüedad. Por si ello no fuera suficiente Pteridium aquilinum posee un arma biológica muy importante. Prácticamente ningún animal herbívoro lo consume. El helecho común sintetiza sustancias cancerígenas muy potentes, de efectos fatales sobre el organismo.

Se ha demostrado que los rumiantes alimentados con sus tallos y frondes –hojas- sufren entre otras dolencias, cáncer de estómago, de esófago y vejiga, en una proporción altísima, respecto a otros animales que no lo consumen.

En Japón, Pteridium aquilinum se ha utilizado para el consumo humano, y también se ha demostrado que las poblaciones que lo comen padecen cáncer gástrico en un porcentaje muy alto. La máxima concentración de esta sustancia la tienen los brotes tiernos, precisamente cuando el helecho es más delicado y vulnerable. No sabemos como los animales conocen esta peculiaridad, pero lo cierto es que las vacas y otros animales que pastan por los montes se abstienen de comerlo.

Otra de las armas de Pteridium aquilinum es su capacidad para evitar que otra vegetación le haga competencia. Al margen de las coníferas y árboles de porte que conviven con él, prácticamente ninguna herbácea crece bajo el manto de su sombra. Ni siquiera el fuego es un enemigo definitivo para el helecho común, lejos de terminar con él, favorece su reproducción.

Pteridium aquilinum se emplea para la obtención de colorantes, que al parecer fijan bien en las prendas textiles sin necesidad de utilizar mordientes o fijadores. También tiene la propiedad de acumular potasio, por lo que se ha usado para obtener potasa a partir de su quema.

En cuanto a sus propiedades medicinales, hay que ser muy cautelosos. Pteridium aqulinum, el helecho común, es una planta muy tóxica. En el ganado bovino la toxicidad produce fiebres altas, heces sanguinolentas, hemorragias por todo el cuerpo, sangrado de nariz, carcinomas y muerte. En los caballos produce temblores, convulsiones, pérdida del equilibrio, alteraciones cardiacas, cáncer gástrico y muerte.

En definitiva, no parece que Pteridium aquilinum sea una planta medicinal para un uso casero, aunque hay quien afirma que es vermífuga, es decir, que limpia los parásitos intestinales. Al parecer su eficacia letal se extiende hasta llegar a los parásitos. Por todo ello, mejor acudir a otros remedios más seguros y quedarnos con la preciosa estampa que estos helechos crean en el bosque. SI TE HA PARECIDO INTERESANTE ESTE ARTÍCULO, ENCUENTRA MÁS INFORMACIÓN DE ÉSTA Y OTRAS ESPECIES EN NUESTRO LIBRO “QUÉ NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA” ÁNGEL  S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Pteridium aquilinum helecho común. Brote Pteridium aquilinum, helecho común

Pteridium aquilinum, helecho común. Brote

Cistus ladanifer, jara pringosa

flor de cistus ladanifer Cistus ladanifer, jara pringosa

Flor de Cistus ladanifer.

Cistus ladanifer, jara pringosa

La jara pringosa Cistus ladanifer es probablemente una de las plantas más conocidas por sus inconfundibles flores, su aroma y sus hojas pegajosas y brillantes.

La floración masiva de la jara, entre los meses de mayo y junio, supone un espectáculo visual. Los jarales vestidos de blanco aportan al campo un aspecto inconfundible similar al de una gran nevada pero en plena primavera, a lo que sin duda contribuye el tamaño de sus flores de hasta 10 cm de diámetro.

La jara pringosa ocupa suelos silíceos, pobres, con escasa vegetación. Los encinares degradados y zonas de tránsito entre encinar y robledal son el espacio que ocupa esta planta todo terreno capaz de sobrevivir en las condiciones más duras y en los suelos más difíciles. Es un arbusto perenne que puede llegar a alcanzar los 4 metros de altura, aunque lo normal es encontrarlos con menor porte, entre 1,5 y 2 metros.

Cistus ladanifer recibe su nombre científico de la pertenencia a la familia de las cistáceas Cistus, y del ládano, ladanifer, sustancia pegajosa y aromática que desprenden sus hojas.

El ládano es una sustancia resinosa que la planta emplea para evitar competencia de otras especies vegetales. Al parecer, inhibe el crecimiento de otras plantas, lo que viene muy bien a la jara que ya se las tiene que apañar en suelos pobres que no ofrecen muchos nutrientes que compartir.

Actualmente, el ládano se emplea en la industria de la perfumería, y antiguamente era muy apreciado como cicatrizante, sedante, desinfectante y para elaborar una sustancia que supuestamente ayudaba a curar las hernias. Para la recolección del ládano se empleaban cabras, a las que se dejaba en los jarales con la intención de que terminaran impregnadas de esta sustancia pegajosa. Posteriormente, se procedía a “peinar” a los animales y así separar de su pelo la preciada resina. Otro método más “moderno” y más higiénico era la cocción de las hojas de jara pringosa hasta conseguir una especie de pez o brea con la que incluso se llegaron a embrear las calles de algunas poblaciones zamoranas. Zamora es una de las provincias de España con más abundancia de esta planta.

Además del ládano, la propia madera de la jara y las hojas han tenido sus usos tradicionales. Las flechas o dardos usados en las ballestas medievales se fabricaban con madera de las ramas de jara, y de las hojas cocidas, junto a otras especies vegetales, se obtenía una sustancia que servía para curar las heridas que osos y otros animales causaban a los perros en las cacerías. De ello da fe el famoso Libro de la Montería del Alfonso XI.

Las flores de la jara son del gusto de las abejas y la miel obtenida es de excelente calidad y sabor.

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Variedad de floración de Cistus ladanifer.

En la actualidad, el uso de Cistus ladanifer como planta medicinal no es muy habitual. No obstante, entre sus propiedades medicinales se destaca el carácter balsámico del ládano, incorporado a jarabes para la tos y la bronquitis, como antiespasmódico y en el tratamiento de úlceras y gastritis.

La jara pringosa Cistus ladanifer se distribuye principalmente por Extremadura, centro y sur la de Península Ibérica, y es más escasa en el norte, Galicia y Cataluña.

En la Sierra de Guadarrama aparece en algunos puntos de forma abundante, en las zonas de degradación del encinar, roquedos y terrenos pobres de la rampa serrana. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

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Capullos florales de Cistus ladanifer. Se aprecia el brillo del ládano.

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Jaral de Cistus ladanifer.

Nasturtium officinale, Rorippa nasturtium aquaticum. Berro, berros

 Nasturtium officinale, Rorippa nasturtium aquaticum. Berro, berros

Rorippa nasturtium aquaticum.

Una de las plantas silvestres más apreciadas para el consumo es el berro Rorippa nasturtium aquaticum o Nasturtium officinale, como se le denomina científicamente, aunque en muchos lugares se empleaban como alimento para las gallinas y otros animales de granja sin reparar en sus cualidades culinarias.

Los berros pertenecen a la familia de las crucíferas como las coles, el brécol, el nabo, la coliflor o la rúcula, y son una planta acuática o semiacuática rastrera y flotante que vive en ríos, manantiales y cursos de agua, es decir, en medios donde el flujo de agua es constante.

El olor y el sabor de los berros es picante, de hecho, el término nasturtium que se emplea en su nombre científico proviene  del latín, nasus (nariz) y tortus (torcido), por el carácter irritante que su olor produce en la nariz. El responsable de esta reacción es una sustancia llamada gluconasturtina que tiene propiedades insecticidas, y que si se degrada puede provocar irritaciones. Por ello es conveniente comer los berros siempre muy frescos. La gluconasturtina puede producir reacciones dolorosas en personas con sensibilidad en la vejiga urinaria, por lo que estarían contraindicados para quienes sufran este tipo de dolencia.

Como planta medicinal no tiene usos muy específicos, pero el berro posee vitaminas A,C,D y E, contiene hierro y yodo.

En la recolección de los berros hay que ser extremadamente cuidadosos. La fasciolasis es una enfermedad ocasionada por un parásito denominado Fasciola hepatica o duela del hígado, un tipo de gusano plano que afecta al hígado y puede ocasionar cirrosis, anemia y problemas hepáticos graves.

Los berros son responsables de muchas de estas infecciones. En principio, los portadores del parásito fasciola son las vacas y ovejas, que tanto abundan pastando libremente en nuestros montes y campos. Los huevos de este parásito son expulsados por los animales a través de sus heces, que en muchos casos acaban en el agua de los arroyos, como cualquiera que haya pateado el campo o el monte ha podido observar. Para continuar su desarrollo, estos parásitos acaban hospedándose en caracoles de agua dulce, normalmente del género Lymnaea, y de ellos migran a las plantas acuáticas a las que se adhieren, a la espera de que otro animal las consuma y así infectar a un nuevo huésped comenzando el ciclo. Si el consumidor es humano, el parásito no hace distinciones. En España, la mayor incidencia de este parásito se produce en zonas del norte: Asturias, País Vasco y Galicia, que es donde el caracol que hace de vector es más abundante.

La enfermedad cursa con un dolor abdominal agudo que en unas horas acaba remitiendo. Es precisamente cuando ha remitido el dolor y el afectado deja de preocuparse cuando el parásito se aloja en el hígado, donde ya sin dolor, pero de una forma constante e implacable, puede permanecer hasta 13 años dañando este órgano vital. En la actualidad, en los países desarrollados existen medicamentos eficaces contra el parásito. El problema es que el afectado no es consciente de ser portador, y solamente cuando la anemia o los síntomas del deterioro hepático son grandes, se somete a las pruebas diagnósticas, momento en el que el daño ya se ha producido y es irreparable.

Tradicionalmente se ha advertido de los posibles parásitos de los berros y hay muchas “recetas” para prevenirlos: lavarlos con agua corriente, usar unas gotas de lejía, recoger los berros en las cabeceras de los ríos y en el origen de los manantiales… Teniendo en cuenta que el riesgo de infección es alto y que se ha comprobado que el aumento global de temperaturas favorece la proliferación del parásito, lo más aconsejable es comprar los berros envasados y con todas las garantías sanitarias. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Matthiola fruticulosa. Alhelí triste, alhelí de campo

 

 

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Matthiola fruticulosa. Alhelí triste.

Matthiola  fruticulosa, a la que se denomina comúnmente alhelí triste o alhelí de campo, es una planta herbácea de la familia de  las crucíferas que forma pequeñas y vistosas matas con flores rosadas de pétalos rizados.

Su área de distribución comprende la cuenca mediterránea. Habita preferentemente terrenos secos y rocosos en suelos calizos, margosos o yesosos.

Matthiola fruticulosa florece entre los meses de marzo y agosto con una nueva floración a finales de septiembre y durante el mes de octubre.

En cuanto a sus propiedades medicinales, hay que observar que los alhelíes tienen propiedades cardiovasculares que solamente deben ser empleadas bajo prescripción médica  en compuestos farmacológicos, ya que sus efectos son similares a los que producen las plantas del género Digitalis.

El alhelí triste o alhelí de campo no es muy común en el área de la Sierra de Guadarrama. Dado que requiere terrenos calizos o yesosos, solamente es posible encontrarla en la estrecha franja de calizas cretácicas en las que también existen afloramientos yesosos de la comarca de Torrelaguna, situada en la rampa serrana o piedemonte oriental de la comunidad de Madrid. Sí es frecuente en el sur y este de la comunidad madrileña.

En el resto de la Península Ibérica su distribución ocupa principalmente el área mediterránea y  la mitad sur, donde la escasez de lluvias y la naturaleza del suelo favorecen su proliferación. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Agrostemma githago, neguillón, negrilla, neguilla

 

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Agrostemma githago. Neguillón.

 

Agrostemma githago, neguillón es un planta perteneciente a la familia de las cariofiláceas. El neguillón o negrilla es  tóxico. Todas las partes de Agrostemma githago son venenosas. En cuanto a su denominación común hay que hacer una advertencia muy importante. Podemos encontrar como nombre vulgar el de “neguilla”, y sirve para denominar tanto a esta planta como a otra, una ranunculácea cuyo nombre científico es Nigella gallica. Además de su aspecto, totalmente distinto, la diferencia sustancial es que Nigella gallica es  medicinal, mientras que como hemos dicho Agrostemma githago es venenosa. Por tanto, antes de hacer uso de alguna planta, es recomendable cerciorarse de la especie concreta que tenemos delante. Los nombres comunes o vulgares suelen ser muy llamativos y más fáciles de aprender que los científicos, pero pueden dar lugar a confusiones. Si en una zona geográfica la planta venenosa no existe, no hay ningún problema, pero sí puede plantearse cuando ese mismo nombre se emplea en lugares donde coexisten las dos plantas.

Agrostemma githago siempre ha sido un planta, además de muy hermosa, también muy problemática. Por su tendencia a crecer en zonas de cultivo como los trigales, al hacer la siega era prácticamente imposible no recoger también  semillas de neguillón que acababan mezcladas entre las del cereal que se llevaba a moler. Si la presencia de semillas de neguillón era importante el pan resultante, además de adquirir un sabor acre –áspero y picante-, podía producir vómitos o mareos, y potencialmente la muerte, aunque pare ello el consumo debía ser masivo.

Precisamente el uso de técnicas para evitar la propagación de la planta, ha hecho que, actualmente, Agrostemma githago sea cada vez menos abundante en campos cultivados, y solamente la podemos ver ocasionalmente en barbechos, bordes de caminos y herbazales.

El neguillón tiene su área de distribución por toda la península Ibérica y casi toda Europa, aunque su origen parece situarse en el Mediterráneo oriental.

En cuanto a sus propiedades medicinales de Agrostemma githago, se cita su uso para combatir parásitos intestinales, como diurética y en tratamientos anticancerígenos, pero en cualquier caso, dada su toxicidad, al margen de los usos científicos y farmacológicos, no es recomendable su empleo. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS. (SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, NO TE PUEDES PERDER NUESTRO LIBRO “QUE NO PISAR, NO COMER Y NO TOCAR EN LA NATURALEZA”, UNA GUÍA DE LAS ESPECIES DE ANIMALES, PLANTAS Y HONGOS POTENCIALMENTE PELIGROSOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA).

Echium boissieri, lenguazas, viborera gigante; una rareza de altura

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Echium boissieri. Detalle de las flores.

La viborera gigante hace honor a su calificativo, ya que muchos ejemplares alcanzan los 2,5 metros de altura. Echium boissieri  es una planta rara, no muy abundante, que se encuentra distribuida por el norte de África – Marruecos y Argelia- y el Sistema Bético en Andalucía. Excepcionalmente la podemos ver en puntos aislados en la Comunidad de Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura y Aragón.

La causa de esta dispersión está en su naturaleza “viaria”, ya que tiende a crecer en los bordes de caminos, taludes y carreteras, lo cual ha favorecido que sus semillas viajen desde su área natural del sur peninsular.

En Aragón está protegida, y en la Comunidad de Madrid solamente es posible verla, llamando la atención por su altura y porte, en un punto concreto de la rampa serrana, a lo largo de una concreta carretera y en un tramo de algo más de 1 km. Su cercanía a la carretera implica que se vea sometida a continuos desbroces que merman sus poblaciones.

Echium boissieri es una planta herbácea, bianual, que prefiere suelos nitrófilos y que frecuenta los sustratos arcillosos. Florece entre los meses de mayo y julio, mostrando inicialmente una roseta basal de hojas que va perdiendo consistencia a medida que sus tallos crecen. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

echium boissieri Echium boissieri, lenguazas, viborera gigante; una rareza de altura

Echium boissieri.

Abutilon theophrasti, abutilon

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Cápsula con semillas. Abutilon theophrasti.

Abutilon theophrasti, abutilonmalva asiática,  yute de China o soja borde, como también se denomina vulgarmente a esta herbácea perteneciente a la familia de las malváceas, es una planta alóctona invasora.

Abutilon theophrasti es originaria de China. Allí se empleaba 2000 años antes de Cristo para la obtención de fibra textil con la que elaborar sacos y cordeles. Es una planta muy fibrosa de características similares al yute Corchorus capsularis, otra malvácea extendida por la misma región asiática, y que es junto al algodón, la fibra textil más empleada mundialmente.

La introducción en España de Abutilon theophrasti se produjo en los años 80 a través de Cataluña y Aragón, con la importación desde Estados Unidos de semillas de maíz y soja para la alimentación del ganado porcino. Entre esas semillas llegaron algunas de esta  planta que había llegado al país norteamericano desde China para ser explotada como recurso textil. Cuando los norteamericanos concluyeron que la planta no era todo lo rentable que crían, ya era tarde. Abutilon theophrasti había prosperado por su cuenta en los campos de maíz, soja y algodón siendo casi imposible de erradicar.

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Flor y cápsula en formación. Abutilon theophrasti.

Además de su facilidad para propagarse por medio de semillas, Abutilon theophrasti es capaz de resistir a la mayoría de los herbicidas conocidos, es más, algunos hasta favorecen su crecimiento. Hoy día la podemos encontrar principalmente en Cataluña y Aragón – Huesca y Zaragoza -, y de forma dispersa a lo largo de la geografía ibérica, y en Baleares –Mallorca-. Por ahora, el mayor problema que causa esta planta es de índole económico, como mala hierba en los cultivos de algodón y maíz. De momento no se ha establecido definitivamente fuera de los ámbitos agrícolas, pero empieza a hacerlo, y dada su capacidad para reproducirse, ello sí que puede resultar un grave perjuicio a los ecosistemas, especialmente ribereños, que es donde mejor se propaga.

En la rampa serrana de la Sierra de Guadarrama no es abundante, pero ocasionalmente se encuentran pequeños núcleos, siempre cerca de granjas y explotaciones agrícolas o ganaderas, normalmente alrededor de corrientes de agua que atraviesan dichas explotaciones. Alcanza casi un metro y medio de altura, posee unas hermosas hojas redondeadas y flores amarillas. Las semillas se encuentran contenidas en unas cápsulas que flotan perfectamente transportando su contenido de un lugar a otro. Además de su resistencia, las semillas de Abutilon theophrasti mantienen su capacidad reproductiva durante más de 50 años. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

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Abutilon theophrasti.

Acer monspessulanum, arce de Montpellier. El único árbol que ganó una guerra

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Arce de Montpellier- Hojas

Acer monspessulanum, arce de Montpellier

El Arce de Montpellier es un pequeño arbolillo, a veces de porte arbustivo, de no más de 10 metros de altura. En la Península Ibérica lo podemos encontrar principalmente en el centro y la mitad norte, con excepción de Galicia.  Su abundancia en Montpellier –Francia-, motivó su nombre, atribuido por Linneo, naturalista sueco considerado fundador de la taxonomía moderna.

Acer monspessulanum aparece en los bosques de quejigos, encinas y robles en ambientes algo húmedos, aunque resiste  las duras condiciones de sequedad del verano. Prefiere los suelos calizos pero también está presente en terrenos silíceos, en ambos casos hasta altitudes algo superiores a los 1000 metros. Es un árbol protegido por ley en la Comunidad de Andalucía.

La madera del Arce de Montpellier es muy apreciada, se emplea en la fabricación de instrumentos musicales y ebanistería artística. También se atribuye a su madera, en este caso por la dureza y resistencia, haber sido utilizada en la construcción del famoso Caballo de Troya, protagonista fundamental en la derrota de los troyanos, narrada en La Ilíada.

La floración del Arce de Montpellier se produce a principios de primavera. Los frutos denominados sámaras, consisten como en otras especies de arces, en una semilla provista de una terminación alada que les permite “volar” y desplazarse para su mejor propagación. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

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Acer monspessulanum- Hojas y sámaras

Los secretos del saúco

sambucus nigra sac3baco Los secretos del saúco

Sambucus nigra. Saúco

 

Sambucus nigra. Saúco, sambuco, sabuguero 

El saúco Sambucus nigra es un arbusto o arbolillo que puede alcanzar los 5 metros de altura. Sus flores blancas y los frutos maduros se han empleado durante siglos en la elaboración de diferentes remedios medicinales. En muchos pueblos castellanos, el saúco se considera como un dispensario natural con infinidad de utilidades curativas, de las que no escapan fiebres, catarros, artritis, reumatismos, estreñimientos, dermatitis e inflamaciones. Por si fuera poco, también existe la creencia de que sus flores consumidas en infusión favorecen la longevidad.

Sin embargo, no todas las partes de saúco son comestibles y beneficiosas para la salud. Las hojas, la corteza y los frutos inmaduros contienen sambunigrina, un glucósido cianogenético, o lo que es lo mismo, una sustancia que se transforma en el organismo en cianuro de hidrógeno. Los glucósidos cianogenéticos los contienen también otras plantas y frutos, por ejemplo, las almendras amargas, -también las dulces pero en menor cantidad-, o los huesos de ciruela, melocotón, endrino, cerezo y las semillas de peras y manzanas. En estos casos, en vez de sambunigrina su nombre es el de amigdalina, y produce los mismos efectos derivados del cianuro de hidrógeno que van desde vómitos, diarreas  y respiración alterada hasta el fallo cardíaco.

El saúco crece en zonas frescas, preferentemente húmedas, como son las proximidades de ríos y arroyos. Las flores blancas muy olorosas aparecen entre mayo y julio en forma de racimos o corimbos. Los frutos maduran al final del verano y tienen forma de bolitas negras, conteniendo de 3 a 5 huesecillos en su interior. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

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Saúco. Detalle de la inflorescencia

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